Ayer se celebró un acto simbólico de inauguración para marcar la reapertura de la planta; sin embargo, todavía no ha reiniciado su producción. Aún así, se ha indicado que todo está listo para que la fábrica retome sus actividades en el corto plazo.
La nueva empresa que operará la planta, anteriormente bajo el control del grupo venezolano Maralac, es la Compañía Láctea Suipacha SA, dirigida por Pablo Asci. Iniciará sus operaciones con una plantilla de 53 trabajadores, enfocándose en la producción de leche larga vida, leche en polvo y yogures, con un objetivo de procesar 50.000 litros de leche diariamente, según ha informado el intendente de la localidad de Suipacha, Juan Luis Mancini.
Mancini también mencionó que la firma tiene planes de exportar leche en polvo y de activar un proyecto para abrir una quesería, donde se elaborarían variedades de quesos duros, subproductos y mantequilla.
“En 10 días iba a estar operativa la fábrica, por lo menos la línea Tetra Pack, y se está logrando que puedan operar con los códigos de RNE y RNPA, la habilitación para elaborar y para comercializar de lo que era Lácteos Conosur, por 90 días, hasta que la empresa pueda tener sus propios códigos, que es un trámite que dura más o menos 60 días. Por lo tanto, no tendrían más límite que los mecánicos para empezar a trabajar”, aseguró Mancini.
Con respecto al número de empleados que comenzarán las actividades, el intendente indicó que serán 53 de los 142 que La Suipachense tenía en el momento de su quiebra. “El ingreso de nuevos trabajadores está atado también al desarrollo. Pero yo creo que se va a ir dando porque es una marca que está instalada”, añadió. Además, se encuentran colaborando con universidades para certificar las buenas prácticas y la calidad de los productos que estarán disponibles en el mercado.
La situación de La Suipachense se tornó crítica después de que el Juzgado Civil y Comercial N°7 de Mercedes declarara la quiebra de Lácteos Conosur S.A., el nombre bajo el cual operaba la planta. Esta compañía había estado bajo la gestión de Maralac, dirigida por los empresarios venezolanos Manuel Fernández y Alfredo Fernández, quienes también estaban al frente de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), productor de los conocidos postres y yogures SanCor.
En el momento que la actividad se detuvo, La Suipachense llevaba más de tres meses sin producción, y alrededor de 140 trabajadores mantenían un acampe frente a la planta en demanda de respuestas y el pago de salarios pendientes.
El conflicto en 2025 afectó significativamente el nivel de actividad de la planta, que redujo a la mitad su capacidad de procesamiento, disminuyendo de 4 millones de litros mensuales a poco más de 2 millones.
Con presencia únicamente en el mercado interno, la compañía había logrado captar entre el 2,5% y el 3% del segmento de leche fluida en sachet y UAT, en un mercado argentino que asciende a cerca de 100 millones de litros mensuales.
Según el último informe sobre Industrias Lácteas 2024/2025 elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), La Suipachense ocupaba la posición número 14, con un promedio de 140.000 litros recibidos por día.







