En este sentido, el total acumulado de producción en los primeros siete meses del año muestra una caída del 2,1 por ciento. “La industria mejora pero aún no muestra un rebote consistente en sus niveles generales de actividad”, apuntó el análisis de la consultora OJF de Orlando Ferreres.
El aumento interanual de julio fue sostenido por sectores como las refinerías, los metales básicos, la industria química y los alimentos. En términos sectoriales, el segmento de alimentos registró un crecimiento anual del 2,1 por ciento, mientras que los metales básicos experimentaron un incremento del 9,1 por ciento.
Por el contrario, sectores como plásticos, textiles, maquinaria y equipos, así como minerales no metálicos, reflejaron las mayores caídas. Dentro de estos últimos, la producción de maquinaria y equipo mostró una contracción del 9,0 por ciento interanual, y los minerales no metálicos experimentaron una disminución del 8,1 por ciento anual durante julio.
En cuanto a las perspectivas futuras, el informe destacó que la dinámica “seguirá mostrando esta dualidad entre sectores orientados al mercado externo y sectores debilitados por la baja demanda interna”. La investigación concluyó que “en la medida que veamos una recuperación del consumo minorista de la mano de una mejora en los ingresos de las familias podremos ver una marcha más homogénea de las manufacturas.”







