El informe indica que el consumo aparente de carne vacuna para los primeros siete meses de 2023 se situó en 1,202 millones de toneladas, lo que representa una disminución de 163,4 millones de toneladas en comparación con el mismo periodo de 2025.
Esta caída también es evidente en el consumo por persona. El promedio móvil de los últimos doce meses señala que el consumo per cápita anual se posicionó en 46,3 kilos, lo que implica una reducción del 9,4% respecto al promedio de julio del año anterior, equivalentes a 4,8 kilos menos por habitante anualmente.
La disminución en el consumo está vinculada a la evolución de los precios al público. Aunque se ha registrado una leve desaceleración mensual de los precios (-0,6% promedio), el sector de carnes y derivados ha acumulado un aumento del 42,9% interanual, superando el incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) general, que fue del 34,0%.
Al examinar los cortes de carne vacuna, el aumento de precios fue aún más pronunciado, alcanzando un 52,0% interanual en julio. Por su parte, el precio del pollo creció a un ritmo más moderado, con un incremento del 22,9% en el mismo periodo. En el último año, el precio relativo de la carne vacuna se encareció un 23,7% en comparación al del pollo.
Sin embargo, el informe resalta que en los últimos meses ha comenzado a observarse una estabilización en los precios, resultante de ligeras bajas en los precios de los cortes vacunos y del pollo entero, que fueron compensadas por el aumento del costo de las cajas de hamburguesas congeladas.
Específicamente, el precio promedio de los cortes vacunos mostró una reducción del 0,6% mensual, mientras que el precio del pollo entero disminuyó un 0,3% (situándose en $4.806,1 por kilo). En contraste, el valor de las cajas de hamburguesas congeladas creció un 3,3% mensual ($8.192,3).
Entre las bajas destacadas, se encuentra la del kilo de asado, que tuvo una reducción del 1,3% mensual ($16.708,2; cuarta baja consecutiva), la nalga que disminuyó un 0,8% mensual ($21.447,8), y la carne picada común que cayó un 0,7% en el mes ($10.554,1).
El reporte también señala que “el abastecimiento del mercado interno habría mostrado una contracción del 12,0% interanual, lo que se reflejó en el notable aumento del precio relativo de la carne vacuna”.
Mientras el consumo interno disminuye, las exportaciones están en una tendencia opuesta, con un crecimiento del 8,8% interanual en el volumen enviado al exterior durante los primeros siete meses del año.
Este aumento en las exportaciones se debe principalmente a la alza en las ventas a Estados Unidos, gracias al nuevo cupo asignado por el gobierno estadounidense, que ha compensado sobradamente la reducción en los embarques realizados a China.







