El índice de gerentes de compras (PMI) correspondiente al sector manufacturero cayó a 49.2 en julio desde 50.3 en junio, por debajo de las expectativas de economistas que proyectaban un indicador de 50.1. Este resultado marca la primera contracción desde febrero de 2026.
Es importante destacar que un PMI por encima de 50 indica expansión en la actividad empresarial en comparación con el mes anterior, mientras que un valor inferior a 50 señala contracción.
En cuanto al PMI no manufacturero, que mide el desempeño en los sectores de servicios y construcción, también se registró una caída, ubicándose en 49.0, en comparación con 50.2 el mes anterior y bajo el pronóstico de 50.0.
El PMI compuesto, que combina manufactura y servicios, descendió a 49.3 desde 50.6. Tanto el PMI no manufacturero como el compuesto evidencian descensos en la actividad.
Estas cifras reflejan la creciente presión sobre la segunda economía más grande del mundo, tras la desaceleración del crecimiento en el segundo trimestre, que alcanzó su nivel más bajo en más de tres años.
La debilidad en el consumo de los hogares, la prolongada corrección en el sector inmobiliario y la escasa confianza empresarial siguen limitando la demanda interna, lo que afecta negativamente las exportaciones y la manufactura avanzada.
Es probable que, dada la debilidad de los datos, se refuercen las expectativas de que Pekín implementará políticas específicas para estimular el crecimiento.







