La salida de Manuel Adorni ha permitido despejar las tensiones que obstaculizaban los acuerdos en el Senado, donde la reforma electoral —que contempla la eliminación de las PASO y la implementación de un régimen de Ficha Limpia— había estado estancada durante meses tras la presentación de un primer proyecto.
La elección de Diego Santilli como jefe de Gabinete ha sido bien recibida por el grupo de dialoguistas que antes se mostraban inflexibles bajo la gestión de Adorni, pero ahora se encuentran más abiertos a explorar posibilidades.
El apoyo a Santilli fue evidente, ya que en su ceremonia de asunción se presentaron 14 gobernadores aliados. Esta renovada confianza, debilitada anteriormente por los escándalos vinculados a Adorni, se refleja también en el ámbito congresual, donde Santilli desempeña un papel clave como nexo de Karina Milei en la reconstrucción de relaciones con los aliados.
En este marco, se ha avanzado en un diseño alternativo al proyecto original que incluye la suspensión o eliminación de las PASO, en el contexto de un paquete más amplio para atraer a los dialoguistas. En este espectro, que incluye al PRO y a partidos provinciales, la negociación se prioriza con la UCR, que cuenta con diez miembros en el Senado.
Desde el oficialismo se considera que el bloque presidido por Eduardo “Peteco” Vischi es fundamental para desbloquear la reforma política. Fuentes parlamentarias han confirmado que la propuesta en desarrollo incluye un sistema de “colectoras” para que la UCR y el PRO puedan competir con listas propias dentro de la alianza electoral, en condiciones equitativas y sin la interferencia de Karina Milei.
Estas “colectoras” no llevarán ese nombre, debido al desprestigio asociado a ese término en la cultura política argentina, y estarán unidas en la parte superior de la boleta única en una única fórmula presidencial. “Están avanzadísimos los diseños de la boleta única con este esquema”, manifestaron desde el oficialismo, que descarta que la Cámara Nacional Electoral acepte objeciones de inconstitucionalidad sobre el nuevo sistema.
No se prevén modificaciones en el sistema de elección para senadores nacionales, ya que este está determinado por la Constitución Nacional. Sin embargo, se confía en que el propio mecanismo electoral para la Cámara alta incentive a las fuerzas políticas a unirse y evitar una dispersión perjudicial.
Fuente consultada de La Libertad Avanza indicó que las negociaciones con el radicalismo y el PRO se han intensificado significativamente. Respecto a la posibilidad de que la reforma se convierta en ley, se señaló que “si se aprueba en el Senado, también se hará en Diputados”.
A pesar del avance en las negociaciones, es complicado que el tema pueda ser discutido en comisiones antes del receso invernal, por lo que agosto se perfila como el mes decisivo para la reforma electoral.
Mientras tanto, en Diputados se revisa la ley “anti barras” del Gobierno, mientras se aguarda lo que decida el Senado sobre diversos proyectos que provienen de esta cámara.
En el Senado, se encuentra en agenda el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada”, a la espera de una nueva sesión tras la suspensión del encuentro del jueves pasado. Asimismo, hay otras iniciativas relacionadas con sociedades comerciales, una nueva ley de Salud Mental, la derogación de la norma de etiquetado frontal de alimentos y un proyecto para prevenir la ludopatía digital.
A medida que el Senado avance con estos temas, la Cámara de Diputados volverá a tener protagonismo; sin embargo, actualmente la atención está centrada en el Senado, bajo la presidencia de Victoria Villarruel y con Patricia Bullrich liderando las acciones. Santilli tiene como primer objetivo desbloquear los acuerdos con los dialoguistas y los gobernadores, buscando avanzar en la aprobación de la reducción del Régimen de Zonas Frías, que se encuentra pendiente desde la media sanción en Diputados del 20 de mayo pasado.







