En una entrevista, Maye indica que se dio cuenta de que su hijo era “un genio” cuando apenas tenía tres años, ya que “razonaba” de manera poco común para un niño de su edad.
A pesar de reconocer su brillantez, la madre no imaginó que Elon lograría fundar empresas valoradas en miles de millones de dólares: “No… sabía que era brillante, pero hay niños brillantes que se pasan el día en un sótano y no salen de ahí. Él podría haber sido así”, expresó.
En el libro titulado Timeless: The Art of Reinvention and Resilience at Any Age, que será lanzado este martes, Maye Musk, quien también se desempeña como modelo y nutricionista, enfatiza que Elon era muy diferente a sus hermanos Tosca y Kimbal, quienes hacían amigos con facilidad, mientras que él apenas sociabilizaba. Desde los seis años, estaba sumido en la lectura o en los videojuegos.
“De adolescente, Elon enfrentó acoso por parte de sus compañeros de escuela. En una ocasión, lo golpearon con tanta violencia que debió ser llevado al hospital”, relata. Según su madre, los docentes lo describían como “soñador”, ya que experimentaba dificultades para relacionarse y no destacaba en deportes ni en materias que no le interesaban, pero brillaba en física y matemáticas.
“Sus actividades preferidas eran solitarias: leer, trabajar en la computadora, programar. Kimbal, Tosca y yo lo llamábamos nuestra enciclopedia, porque podía responder a cualquier pregunta recordando con exactitud todo lo que había leído”, recuerda.
Maye también revela que su preocupación por sus tres hijos persiste, especialmente por Elon, quien, según su perspectiva, ha sido retratado en los medios como un villano de películas de James Bond. Para ella, su hijo de 55 años “es un héroe de la innovación estadounidense y un pionero de la energía verde”, y aunque admite que a veces no comprende lo que expresa, siempre le brinda su apoyo.







