“Fuimos sabiendo que perdíamos tierra pero no lo demás. Santilli -el jefe de Gabinete- diciendo que teníamos los votos, la calle en un descontrol y nosotros retirando capítulos para que no se caiga todo. No salió nada bien”, reflexionó un senador libertario al evaluar la sesión.
Dentro del bloque libertario, prevalece una mezcla de emociones. Mientras algunos libertarios continúan respaldando los proyectos provenientes del Ministerio de Desregulación, otros, abocados a la búsqueda de votos, expresan un creciente descontento con las propuestas impulsadas por Federico Sturzenegger.
“Tenemos la reforma electoral y salís a pedir los votos en el medio que le pedís que acompañen desregulaciones que en este momento no son convenientes. Nos tiraron la calle encima y al final del día quedaron en pie las dos leyes del kirchnerismo”, afirmó.
El oficialismo llegó al recinto con la certeza de que perdería el capítulo sobre tierras, pero confiado en que lograría apoyos suficientes para derogar la ley del fuego de Máximo Kirchner. A medida que transcurrían las horas, esa confianza se esfumó y, discurso tras discurso, la propuesta fue perdiendo fuerza.
El desconcierto del bloque libertario llegó a tal punto que, tras un encuentro entre Patricia Bullrich y aliados, Joaquín Benegas Lynch tomó la palabra y calificó a los aliados de “tibios”, provocando una acalorada discusión con Bullrich, quien, además, compartió un video titulado “La Rosca”, en el que se la observa dialogando con otros senadores, acompañado por un mensaje: “El tango no se baila solo”.
Los miembros de la coalición que estaban indecisos comenzaron a enviar mensajes a sus líderes. La descalificación de “tibios” aceleró la comunicación, y la respuesta fue clara: “No”.
“Ellos no gobiernan ninguna provincia y piden derogar leyes que impactan en las provincias y en nuestros electorados. En el medio nos putean, que se hagan cargo de las cosas. Restringen la ley del frío que impacta en las tarifas desde la provincia de Buenos Aires al sur. Prometen zona de calor para reducir las tarifas del centro al norte del país y no hicieron un solo gesto y nos piden votos para desregular las actividades. Una locura”, expuso un senador aliado, quien fue una de las primeras voces en manifestarse en contra de la ley de tierras.
Este descontento no es exclusivo de los aliados. En medio de la incertidumbre, el bloque decidió retirar el capítulo que derogaba la ley del fuego, y el proyecto se fue achicando progresivamente. “Ella está bastante enojada con estos proyectos de Sturzenegger, pero el clima se está extendiendo en todo el Congreso. Cada vez hay más malestar y crece la percepción de que ‘el coloso’ no entiende el contexto que se está viviendo”, aseguraron fuentes internas.
Ayer, el oficialismo buscaba acelerar el proceso de votación para evitar perder más en el camino, mientras la oposición trataba de extender el tiempo y convencer a más gobernadores para que presionaran a sus legisladores. “Al final, las dos leyes K quedaron”, resumió un legislador radical al abandonar el recinto.







