En medio de las demandas del sector industrial, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se adentró en la controversia al responder a Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA). Durante su intervención en la 47° Convención Anual del IAEF, el funcionario recogió el guante ante los pedidos de reactivación económica y expresó la posición oficial sobre cómo debe estimularse la economía, distanciándose de las antiguas recetas intervencionistas. Sturzenegger, en su discurso, desacreditó la idea de que el Gobierno deba intervenir de manera activa para fomentar la demanda. ‘A veces se piensa que el Estado tiene que hacer algo, que tiene que promover el consumo. Y hay que entender que el Estado no hace nada. Lo único que hace es gestionar guita de otros. No crea nada’, afirmó. En esta línea, destacó que cualquier incentivo o asistencia estatal implica, ineludiblemente, quitarle recursos a otro agente económico. Para ilustrar su argumento, el ministro criticó la gestión anterior y utilizó como ejemplo el denominado ‘Plan Platita’. Señaló que esa medida consistía simplemente en ‘cobrarle a la gente un impuesto inflacionario para hacerle una transferencia a otros’, una dinámica que, según su análisis, ‘nunca expande el producto’. Reiteró que el Estado actúa apenas como un ‘pasamanos’ de dinero financiado a través de impuestos formales o de emisión monetaria, a la que calificó de ‘mucho más letal’. Ante la inquietud sobre el estancamiento actual mencionado por los industriales, el ministro de Desregulación sugirió que la verdadera política expansiva del gobierno de Javier Milei radica en el ajuste. ‘Si hay algo que podemos hacer para que el consumo crezca, es bajar el gasto público. Porque al bajarlo, disminuimos la cantidad de dinero que le estamos cobrando a la gente para financiar ese gasto, y le devolvemos recursos al sector privado’, explicó, subrayando que ya se han devuelto más de cinco puntos del PBI entre recortes impositivos e inflacionarios. Respecto a la preocupación específica de Rappallini sobre el nivel de actividad, Sturzenegger comparó la situación actual con la herencia que se recibió, recordando que Argentina había estado ‘doce años con crecimiento cero’ desde la implementación del cepo cambiario. Apoyándose en proyecciones oficiales y del mercado, el ministro fue más allá y aseguró que, tras más de una década de estancamiento, Milei ‘va a terminar su presidencia con un producto 20% más alto que cuando la empezó’. A pesar del cruce en el diagnóstico de la situación, el funcionario intentó calmar las tensiones en las relaciones institucionales con los industriales. Aclaró que mantiene una ‘relación absolutamente excelente’ con Rappallini y reveló la influencia que tuvo la UIA en las normas desreguladoras recientes. ‘Con sus equipos y los nuestros armamos la Ley de Reforma Laboral’, destacó Sturzenegger, confirmando que el sector privado fue fundamental en el diseño del borrador original que apoyó la Ley Bases en el Congreso.
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