Rosatti, quien agradeció la invitación y la distinción al reconocer la importancia de estas festividades para la comunidad judía, reflexionó sobre los nuevos retos que plantea el uso de la inteligencia artificial y las redes sociales. En su discurso del miércoles por la noche, instó a los presentes a encontrar “respuestas propias” dentro de sí mismos.
Ante el impacto de lo digital y la tecnología, el presidente de la Corte afirmó que “el hombre contemporáneo ha perdido en gran medida la capacidad de la introspección. Futido por la rutina y a menudo deslumbrado por las redes sociales, paradójicamente tiene más medios para comunicarse, pero sus lazos y relaciones son menos profundos que los de épocas anteriores”.
Citando la visión de Freud sobre el “hombre como una especie de Dios con prótesis”, Rosatti enfatizó que, si el padre del psicoanálisis viviera en la actualidad, “con internet y la inteligencia artificial, es decir, con más herramientas, diría que las prótesis son casi infinitas”.
El presidente advirtió que “no debemos olvidar que esas son extensiones artificiales. Como le ocurrió a Ícaro, que olvidó que las alas que le permitían elevarse podían derretirse con el sol y caer al mar”. Resaltó la importancia de la introspección: “Es vital la capacidad de recogerse sobre uno mismo para generar un cambio posible”.
Asimismo, Rosatti expresó que, si bien “internet puede ayudar a superar distancias y facilitar la comunicación en tiempo real, eso no garantiza relaciones profundas entre los seres humanos; por su parte, la inteligencia artificial puede ofrecer numerosas respuestas, pero no serán nuestras respuestas, y lo que realmente necesitamos son respuestas propias y profundas”.
En este marco, subrayó que Rosh Hashaná ofrece la oportunidad de “realizar un viaje de introspección que nos permita evaluar nuestras acciones pasadas y esforzarnos por ser mejores en el futuro, contribuyendo así a una sociedad mejor”.
Al entregar el Premio AMIA, el Gran Rabino destacó que “en pocos días nos reuniremos en los templos, acompañados por el sonido del shofar. Ese sonido simple exhorta a la reflexión y a conectar con nuestra alma, para pensar en lo que podemos mejorar y corregir. Como bien señaló el presidente de la Corte, el ser humano nunca pierde la capacidad de renovarse”.
El evento, llevado a cabo en el Faena Art Center, reunió a autoridades religiosas, figuras del ámbito político, empresarios y miembros del Poder Judicial.







