La delegación estará compuesta por figuras como Nicolás Massot, de Encuentro Federal; Germán Martínez y Victoria Tolosa Paz, de Unión por la Patria; Martín Lousteau y Esteban Paulón, de Provincias Unidas; Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica; Oscar Herrera Ahuad, de Argentina Federal; y Eduardo Falcone, del MID.
Esta iniciativa fue impulsada por Massot, exintegrante del PRO que es parte de Encuentro Federal junto a Miguel Pichetto. El objetivo de la visita es el uso de la llamada diplomacia parlamentaria para intentar mantener relaciones políticas e institucionales entre ambas naciones.
“No hay ningún mandato electoral que le permita al Poder Ejecutivo llevarse puestos 40 años de relaciones bilaterales estratégicas”, afirmó Massot, quien además enfatizó que “la política exterior de un país no puede depender de las afinidades personales de su Presidente”.
Según el diputado, la visita tendrá un “carácter institucional” y no persigue “ninguna intención partidaria”.
Las relaciones entre Milei y Lula han alcanzado un nivel notable de tensión. La actividad más importante de la delegación se llevará a cabo este miércoles, comenzando con un encuentro en el Palacio do Planalto, sede de la Presidencia brasileña, donde los legisladores argentinos se reunirán con el secretario general de Relaciones Institucionales, José Guimarães.
Tras este primer contacto, la comitiva se dirigirá al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, donde será recibida por la vicecanciller María Laura Da Rocha. La agenda también incluye reuniones en el Senado brasileño, en particular con la comisión de Relaciones Exteriores y Defensa y el Grupo Parlamentario Brasil-Argentina, ambos liderados por el senador Nelsinho Trad.
Los legisladores argentinos enviaron una carta a Trad el 14 de agosto pasado para coordinar la visita. La elección de la fecha respondió también al calendario legislativo brasileño, dado que se trata de la última semana de actividad plena antes de las elecciones, momento en el que los senadores aún estarán en Brasilia.
Falcone subrayó la necesidad de mantener los canales institucionales a pesar de las diferencias entre los gobiernos. “Argentina y Brasil tienen una relación estratégica que trasciende a los gobiernos y a las diferencias coyunturales. Esta visita es una oportunidad concreta para fortalecer esos vínculos y construir una agenda común desde la diplomacia parlamentaria”, sostuvo.
En consonancia, Tolosa Paz expuso los propósitos de la comitiva: “La idea es restablecer un vínculo dañado por las pésimas e inéditas conductas de Milei. Y que sea el primer paso, para luego recibirlos a ellos acá. Tenemos muchas relaciones, y todas las provincias, con Brasil”.
Este viaje se produce en un contexto de crecientes desavenencias entre Milei y Lula da Silva, una dinámica que ha sufrido varios altibajos desde el inicio del mandato del presidente argentino.
El último incidente significativo ocurrió el 25 de julio, cuando Milei participó de un acto de campaña en San Pablo para apoyar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, donde se refirió a Lula como “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, además de calificar al ministro de la Corte Suprema de Brasil, Alexandre de Moraes, como “basura calva”.
El 3 de agosto, el presidente argentino volvió a criticar a su par brasileño, afirmando que “Lula es un ladrón, es corrupto, y lo liberaron por una falla en el procedimiento”.
Como respuesta, Brasil convocó a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, para consultas y redujo su representación diplomática a nivel comercial, postergando indefinidamente el regreso del embajador a la Argentina.
La creciente tensión también ha generado reacciones en el Congreso Nacional, donde sectores opositores han presentado proyectos para condenar las declaraciones del Presidente, así como pedidos a otros legisladores para avanzar en la creación de la Bicameral de Integración Bilateral y Cooperación.
Asimismo, se han propuesto iniciativas para interpelar al canciller Pablo Quirno y solicitar explicaciones sobre las repercusiones diplomáticas y comerciales de este conflicto.
La delegación opositora busca abrir un canal paralelo de diálogo institucional con Brasil, con la intención de preservar una relación estratégica construida a lo largo de las décadas y avanzar en una agenda común que supere las diferencias entre Milei y Lula.







