Tras la reafirmación de Milei, quien declaró el jueves por la noche que las islas pertenecen a Argentina “histórica y legalmente”, el gobierno británico reiteró que su posición sobre las Malvinas es “inquebrantable”.
Según informó la BBC, también se destacó que el primer ministro Andy Burnham “apoya plenamente el deseo de los isleños de seguir siendo un territorio británico de ultramar”. Al ser preguntado si Burnham consideraba que el Reino Unido poseía las fuerzas necesarias para reafirmar la soberanía sobre las islas, el portavoz respondió que “seguirán siéndolo mientras los isleños lo deseen”.
“Nuestras fuerzas armadas están en alerta las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para proteger al Reino Unido y nuestros intereses”, agregó nuevamente el portavoz.
El ministro de Defensa, Wes Streeting, también se refirió al tema en su cuenta de X, afirmando que las declaraciones de Milei “hablan más de política interna argentina que de las Malvinas”. Además, recordó la posición oficial británica en relación al archipiélago: “Las Malvinas son británicas porque los isleños allí eligieron ser británicos. Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inamovible”.
Las palabras de Milei fueron destacadas en las portadas de diversos medios británicos, que también recordaron los recientes comentarios del expresidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió que su país podría reevaluar su postura tradicional de neutralidad sobre el tema de las Malvinas.
Es significativo que la primera respuesta provenga del ministro de Defensa, dado que Milei también prometió en su declaración construir una base militar en uno de los puntos continentales más cercanos al archipiélago del Atlántico sur.
Además, una fuente de Downing Street minimizó las palabras de Milei, indicando que “no es la primera vez que un Gobierno argentino lanza amenazas contra los isleños. Dejamos claro que la autodeterminación de esos habitantes incluye el derecho a explotar sus riquezas naturales”.
Milei aludió a los recursos naturales en particular respecto a los proyectos de extracción petrolera en las islas, en los cuales están involucradas la empresa israelí Navitas y la británica Rockhopper, los cuales podrían marcar el comienzo de la explotación de petróleo en el archipiélago, ocupado por el Reino Unido desde 1833.
“Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que nunca había ocurrido hasta ahora”, expresó Milei.







