Carlos Melconian ha planteado una crítica estructural al programa económico de Javier Milei, señalando una desconexión crítica entre los indicadores financieros y la economía real. Según el economista, mientras que el sector financiero muestra ciertos signos de estabilización, la actividad productiva, el comercio, la construcción, el empleo y los salarios atraviesan una situación crítica que no puede ignorarse.
El análisis de Melconian destaca los siguientes puntos fundamentales:
- El agotamiento del shock: Si bien reconoce el mérito de haber “pateado el hormiguero” de la decadencia argentina para romper con la dinámica anterior, sostiene que esta estrategia ha alcanzado un techo. La falta de una “hoja de ruta” clara para la etapa posterior al quiebre es, según su visión, la principal falencia del Gobierno actual.
- La macroeconomía no resuelta: Melconian rechaza el argumento oficial de que la macroeconomía ya está saneada. Afirma que si la estabilidad macroeconómica fuera real, sus beneficios ya se percibirían de forma orgánica en la población. Para él, la estabilidad actual es precaria y solo debe ser el punto de partida para un programa de reconstrucción basado en la confianza y la cohesión social.
- Desglose de la situación económica: Describe un escenario fragmentado donde el 50% de la economía se encuentra “hundida”, un 30% se mantiene en una posición neutra de expectativa y solo un 20% puede considerarse exitoso en el contexto actual.
- El rol del Agro y Vaca Muerta: Aunque destaca el aporte fundamental del campo y el sector energético para evitar crisis cambiarias y sostener las cuentas externas mediante la generación de divisas, advierte que estos sectores no tienen la capacidad por sí solos de resolver la crisis de la economía real ni de garantizar el bienestar general.
En conclusión, el diagnóstico advierte que la reconstrucción del país requiere superar las posiciones extremas y establecer un proyecto integral que transforme el impacto inicial del ajuste en un proceso de crecimiento sostenido y progreso social.







