El dirigente y exgobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, relanzó con contundencia su reclamo por la construcción de un proyecto nacional que saque al país de la parálisis estratégica. A través de un mensaje en sus redes sociales, el salteño denunció que delegar el desarrollo de la infraestructura productiva únicamente en las fuerzas del mercado es una “fantasía peligrosa” que condena al aislamiento a las regiones menos competitivas.
Urtubey sostuvo que la deserción del Estado en materia de inversión pública no es una medida de eficiencia, sino un motor de desigualdad que profundiza las asimetrías históricas entre el centro y la periferia del país. Según su visión, el rol del Estado es insustituible porque es el único actor capaz de planificar con una lógica de integración federal, allí donde la rentabilidad privada no llega pero la necesidad social y productiva es urgente.
“La Argentina está viviendo un fenómeno exótico”, afirmó el dirigente. En ese sentido, cuestionó que se considere que la infraestructura necesaria para el crecimiento productivo pueda surgir de manera espontánea a partir del mercado.
Urtubey cuestionó el rol del mercado
Urtubey advirtió que la infraestructura —caminos, energía, conectividad— es el esqueleto sobre el cual se asienta el desarrollo humano. Al dejar esta tarea en manos privadas, se corre el riesgo de que solo se potencie lo que ya es rentable, condenando al resto de las provincias a un estancamiento crónico. “No podemos esperar que un inversor privado construya una ruta en un paraje olvidado si no ve una ganancia inmediata; esa es la función ética y estratégica del Estado”, argumentó.
“Debemos ser el único país del planeta Tierra que cree que la infraestructura para el desarrollo productivo va a surgir espontáneamente, que la va a construir el mercado”, sostuvo. Para el exgobernador, esa lógica resulta especialmente problemática en un país con fuertes desigualdades regionales.
En esa línea, el exmandatario advirtió que la ausencia de políticas públicas de largo plazo genera ciudadanos de primera y de segunda, dependiendo de su ubicación geográfica. Para Urtubey, el “fenómeno exótico” de creer en la generación espontánea de infraestructura bajo el mando del mercado solo conducirá a una mayor fragmentación social y a la pérdida de soberanía económica sobre el territorio nacional.
El pedido de Urtubey al peronismo
El dirigente consideró que la discusión no debe limitarse a la coyuntura económica. Por el contrario, planteó la necesidad de definir un modelo de país que permita garantizar el desarrollo y generar oportunidades para las distintas regiones.
Bajo esta premisa, Urtubey elevó el tono hacia sus propias filas, afirmando que el movimiento fundado por Perón atraviesa una encrucijada histórica. “La Argentina necesita imperiosamente un proyecto nacional que trascienda la coyuntura del ajuste y proponga una visión de crecimiento real”, enfatizó, instando al peronismo a recuperar su esencia como arquitecto de la movilidad social ascendente.
Finalmente, el exgobernador de Salta fue categórico al definir la misión del partido: “El peronismo tiene la responsabilidad moral de construir ese modelo argentino para un proyecto nacional en donde la Argentina pueda ser un país de verdad con futuro”. Concluyó que la reconstrucción de la política debe pasar por una propuesta que devuelva al Estado su capacidad de transformar la realidad, alejándose de la improvisación y garantizando un horizonte de dignidad para cada rincón de la patria.







