Un estudio llevado a cabo por Resume.org, que encuestó a 1.115 encargados de contratación en Estados Unidos, reveló que el 54% de ellos admitió haber sido “ghosteado” por un candidato de la Generación Z tras haberle hecho una oferta de trabajo.
Esta situación está alterando la percepción de algunas empresas respecto a los trabajadores más jóvenes: 9 de cada 10 responsables consultados creen que la Generación Z tiene más probabilidades de desaparecer en medio de un proceso de selección en comparación con otras generaciones.
El término “ghosting” se popularizó inicialmente para referirse a relaciones personales en las que una parte se desvanece sin dar explicaciones.
En el contexto laboral, esto ocurre cuando una empresa o un candidato deja de comunicarse durante un proceso de contratación.
El fenómeno puede presentarse en diferentes etapas. De acuerdo con los responsables consultados, algunos candidatos desaparecen después de una entrevista, mientras que otros llegan más lejos en el proceso de selección.
Dentro del 54% que reportó haber vivido estas experiencias, el 27% mencionó haber tenido candidatos que aceptaron una oferta pero nunca completaron la documentación requerida, y el 26% indicó casos de personas que realizaron los trámites correspondientes pero no se presentaron el primer día.
Además, el 29% reportó candidatos que comenzaron a trabajar y desaparecieron pocos días después sin previo aviso.
Por otro lado, este fenómeno tiene su reverso, ya que durante años fueron los candidatos quienes denunciaron que, tras enviar un currículum o realizar una entrevista, las empresas dejaban de comunicarse con ellos.
Encuestas previas revelaron que el 54% de los reclutadores admitió que las empresas contribuían al incremento del fenómeno por razones como una mala comunicación, falta de transparencia o procesos de contratación excesivamente prolongados.
Así, la expresión “nos volveremos a contactar”, que durante décadas estuvo ligada a las empresas, ahora se presenta también del lado de los candidatos.
Este efecto está comenzando a generar consecuencias para los propios postulantes. Entre los responsables de contratación que experimentaron “ghosting” por parte de jóvenes, el 66% mencionó que esta práctica complicó el proceso de selección.
Adicionalmente, el 47% manifestó que su confianza en los candidatos más jóvenes ha disminuido, y el 34% ha empezado a favorecer a postulantes de mayor edad en ciertas búsquedas.
El dato más striking es que aproximadamente uno de cada diez responsables de contratación aseguró que ya no considera a candidatos de la Generación Z.
Este fenómeno refleja una transformación en la relación entre las empresas y los trabajadores jóvenes: mientras unos reclaman mejores condiciones y procesos de selección más eficientes, los otros demandan un mayor compromiso y una comunicación fluida una vez realizada una oferta laboral.







