Así lo señala la primera encuesta nacional sobre intenciones reproductivas, realizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en colaboración con la consultora Voices!, titulada “Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad”.
El estudio fue presentado en un encuentro que reunió a autoridades gubernamentales, académicos, organizaciones de la sociedad civil y representantes del sector privado. La directora regional de UNFPA para América Latina y el Caribe, Paula Narváez, estuvo presente en la exposición, que fue accesible a los medios de comunicación.
Los resultados de la investigación ponen de manifiesto que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años aún no ha podido alcanzar la cantidad de hijos que desea tener, en ausencia de limitaciones. A pesar de la creencia arraigada de que las personas no desean tener más hijos, este deseo persiste en una parte significativa de la población.
Mariana Isasi, jefa de Oficina de UNFPA en Argentina, comentó: “La caída de la natalidad no puede analizarse únicamente a partir de cuántos niños y niñas nacen. También debemos preguntarnos si las personas pueden decidir libremente si quieren tener hijos, cuántos y en qué momento. Los resultados muestran una distancia entre los proyectos reproductivos y las condiciones reales para concretarlos.”
La encuesta fue realizada entre enero y febrero de 2026, a través de cuestionarios online autoadministrados, con la participación de 1.515 personas de entre 18 y 70 años de diversas regiones del país. La muestra se diseñó en función de los parámetros poblacionales del Censo Nacional 2022 y se ponderó por nivel educativo.
El estudio también reveló un alto nivel de conocimiento acerca de los métodos anticonceptivos, alcanzando un 92%. Sin embargo, el 22% de los encuestados indicó que en alguna ocasión no pudo utilizar el método de su elección. Además, cerca del 40% de las mujeres manifestaron haber enfrentado dificultades para rechazar relaciones sexuales no deseadas con sus parejas.
Los resultados reflejan que la baja natalidad en Argentina es un fenómeno multifacético que está vinculado a una transformación más amplia en los proyectos de vida y las dinámicas familiares. Al mismo tiempo, evidencian la existencia de barreras económicas, laborales, sanitarias y de género que limitan la capacidad de las personas para tomar decisiones.
El informe apunta a que el desafío no consiste en promover un modelo familiar específico ni en inducir a las personas a tener más o menos hijos, sino en proporcionar las condiciones necesarias para que cada individuo pueda tomar decisiones informadas, autónomas y sin desigualdades.







