Bajo temperaturas que superaron los 30 grados, los aficionados aguardaron horas para tener un vistazo del equipo que unió al país en una mezcla de orgullo y desilusión. El plantel, encabezado por Mohamed Salah y el director técnico Hossam Hassan, realizó un recorrido por la ciudad en un colectivo descapotable, seguido por una multitud de fanáticos que no cesaron en su aliento.
Entre las imágenes más destacadas de la jornada, resalta la masiva imitación del gesto de brazos cruzados en aspa a la altura de las muñecas, que el entrenador Hossam Hassan realizó durante los momentos finales del partido contra Argentina. Este movimiento, que la FIFA reconoce como señal oficial para activar el protocolo contra la discriminación, fue adoptado por los seguidores como símbolo de protesta y respaldo al DT, quien recibió una tarjeta amarilla del árbitro tras la acción.
Asimismo, varios seguidores mostraron camisetas de Argentina dadas vuelta en señal de repudio hacia el rival, en un ambiente de descontento por el desarrollo del partido y las decisiones arbitrales que condujeron a la eliminación egipcia.
La Federación Egipcia de Fútbol (EFA) presentó una queja formal ante la FIFA por el arbitraje del partido contra Argentina, solicitando una investigación y la exclusión del cuerpo arbitral de la competencia. En sus plataformas oficiales, la EFA manifestó que “no puede permanecer en silencio ante las decisiones arbitrales observadas durante el partido contra Argentina, así como ante el uso inadecuado del VAR”.
Según la entidad, varias jugadas clave generaron “serias preocupaciones” y plantearon interrogantes sobre la imparcialidad de los fallos que, según su perspectiva, impactaron directamente en el resultado final.
Si bien se anticipaba un saludo del presidente Abdelfatah al Sisi al plantel durante su llegada, la oficina de Presidencia comunicó que el encuentro oficial se llevará a cabo recién mañana, sin brindar mayores detalles.







