“Sí, lo hice. Hablé y pedí una revisión por parte de la FIFA”, afirmó el presidente de Estados Unidos al referirse a su participación en la revocación de la suspensión del delantero, cuya actuación en los octavos de final frente a Bélgica fue poco trascendental. “Uno de los mejores jugadores del equipo”, según la calificación de Trump, apenas tuvo influencia en el juego.
A lo largo de 92 minutos en el campo, Balogun registró apenas 10 toques de balón, realizando tres disparos hacia la portería de Thibaut Courtois, quien logró contener el único tiro con peligro real, ya en el segundo tiempo. En la primera parte, cuando Estados Unidos se vio superado por el buen manejo de los belgas, las intervenciones del delantero del Mónaco llegaron tardíamente, con diagonales que no generaron frutos.
Su acción más cercana a marcar un gol fue una falta que sufrió, la cual derivó en el empate transitorio del equipo dirigido por Mauricio Pochettino. El entrenador argentino había declarado que la tarjeta roja impuesta a Balogun en el encuentro previo era “injusta”.
En el minuto 45 del primer tiempo, tras un tiro de esquina, Balogun se lanzó en el área chica para intentar desviar el balón, pero su intento se fue por encima del travesaño. En los duelos con los defensores, a diferencia de otros partidos, no logró imponerse.
El delantero fue, sobre todo, víctima de la falta de creatividad del equipo estadounidense durante el partido. Al ser sustituido a los 47 minutos del segundo tiempo, Balogun se sentó en el banco de suplentes, evidentemente afectado por la eliminación y el abultado resultado (4-1) que impuso Bélgica en Seattle.
Ni siquiera el llamado de Donald Trump pudo rescatar a la selección de Estados Unidos, que ahora deberá observar el transcurso del torneo desde afuera, al igual que los otros dos anfitriones: México y Canadá. La Federación Belga de Fútbol, que había expresado su descontento ante la insólita decisión de la FIFA, subrayó las irregularidades en el proceso de habilitación del delantero.
Tomas Tuchel, técnico de Inglaterra, se atrevió a criticar la decisión que benefició a Estados Unidos al permitir la participación de Balogun. “Quiero dejar muy claro que la jugada de Balogun no era para tarjeta roja, pero el VAR revisó la jugada y decidió que era tarjeta roja. La decisión se tomó, y me parece muy extraño lo que se decidió”.
“¿Acaso podemos apelar la tarjeta roja que recibió Quansah hoy? Creo que Harry Kane debería preguntarle al Presidente Trump







