Cada figura ha optado por un camino distinto. Passalacqua se enfoca en los asuntos locales, mientras que Rovira busca vincular su futuro político con la Casa Rosada.
Rovira, al frente de un bloque en la Legislatura unicameral, pretende implementar cambios sustanciales en Misiones, aunque estos parecen contradecir el modelo estatal que él mismo ha creado durante 20 años. En este contexto, ha decidido renovar su imagen política al reemplazar el nombre Frente Renovador de la Concordia por Encuentro Misionero. También ha promovido un recambio generacional, alejando a viejos colaboradores y posicionando a un grupo de jóvenes, muchos de ellos asociados a su hijo Ramiro. Esta estrategia, sin embargo, conlleva riesgos, dado que la política local es compleja.
Por su parte, Passalacqua decide mantenerse al margen de esta contienda interna, buscando una relación más cercana con la ciudadanía. Sus redes sociales están repletas de visitas a distintas localidades, y ha implementado acciones comunitarias, como la refinanciación de deudas para aliviar la carga de las familias.
Políticamente, ha capitalizado la apuesta por la juventud de su adversario y ha integrado a veteranos intendentes del interior a su estrategia. A su vez, varios operativos de primer orden que antes colaboraban con Rovira se han sumado a su proyecto. Los integrantes del Gabinete se alinean con Passalacqua, mientras que quienes no lo hagan deberán considerar su salida.
Además, el Gobernador ha atacado sectores sensibles que formaban parte del esquema de su rival. Las acciones en este terreno incluyen el cierre de empresas estatales y la recuperación de concesiones, reflejando una estrategia de reducción de recursos y poder del bando opositor.
Recientemente, se ha observado en Posadas y otras áreas a militantes del Frente Renovador solicitando su desafiliación de Encuentro Misionero, tras haber sido trasladados de una agrupación a otra, ya que permanecer en esta última implica alinearse con Rovira.
En un plano menos visible, el mandatario provincial ha ido sumando apoyos. Varios partidos han manifestado lealtad, anticipando su respaldo si Passalacqua decide competir nuevamente en 2027.
Como es común, Rovira ha estado ausente de la escena política en el último mes. Las reuniones semanales que mantiene con dirigentes han estado ausentes durante tres semanas, y en la última, se notaron ausencias de figuras clave de su círculo, con algunos alegando compromisos fuera de la capital.
Rovira había proyectado que el actual vice, Lucas Romero Spinelli, sería el candidato oficial a la gobernación en 2027. Para disimular la salida de Passalacqua de la contienda, había sugerido a otros potenciales postulantes, incluidos el intendente de Posadas, Leonardo Stellato; el exgobernador Oscar Herrera Ahuad; y Sebastián Macías, presidente de la Legislatura.
Herrera Ahuad ha expresado su preferencia por completar su mandato en el Congreso, mientras que Stellato carece de proyección fuera de la capital. Los otros posibles candidatos dependen en gran medida de Rovira para mantener relevancia.
El 19 de junio, Rovira convocó a una reunión privada con los posibles candidatos y delineó nuevas estrategias. A Romero se le indicó centrarse en la intendencia de Posadas y no aspirar a la Gobernación, mientras que a Stellato se le encargó abrir un canal de comunicación con Passalacqua. El Gobernador acordó una reunión para la semana siguiente. Sin embargo, antes de que se concretara, un comunicado reveló que Passalacqua figuraba como vice de Encuentro Misionero bajo la dirección de Rovira, lo que llevó a la cancelación de la reunión. Desde el Gobierno se precisó que cualquier encuentro entre Passalacqua y Stellato sería solo por temas administrativos, al igual que cualquier otro intendente.







