En la apertura del día, el Brent, que se utiliza como valor de referencia en Argentina, experimentó una reducción de más del 4% en relación al cierre del viernes, manteniendo esta tendencia a lo largo del día. Al cierre de este informe, el precio se ubicaba en US$ 83,60 por barril.
Este descenso se produce tras el anuncio de un memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos para poner fin al conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz. La firma del acuerdo está prevista para el viernes en Ginebra, Suiza, aunque aún se desconocen los pormenores de esta negociación, que dejaría el tema del programa nuclear iraní para su discusión 60 días después de la firma. Donald Trump ha confirmado que el texto se revelará “muy pronto”.
En declaraciones anteriores, el expresidente indicó que los barcos comerciales “comienzan a salir, muchos cargados con petróleo, del estrecho”, tras el levantamiento del bloqueo impuesto por Irán el 28 de febrero, al inicio del conflicto.
En este contexto, YPF está analizando cómo proceder con el acuerdo de precios que instauró el 1° de abril, inicialmente por un período de 45 días, con el objetivo de estabilizar los precios en los surtidores tras la escalada del crudo por encima de los US$ 100 por barril. Este mecanismo, que vencía a mediados de mayo y se prorrogó hasta finales de junio, funcionó para suavizar las variaciones de precios.
El CEO de YPF, Horacio Marín, comunicó en su momento que no se trasladarían los aumentos del petróleo a los precios de venta al público. “Nos permitirá mantenerlos estables. Durante este periodo, no trasladaremos a los consumidores el impacto de las variaciones del Brent”, manifestó en el momento.
Así, este acuerdo, que se lleva a cabo de manera privada entre las compañías petroleras y las refinadoras, sin la intervención del Gobierno, ha sido un mecanismo eficaz para manejar las fluctuaciones internacionales y evitar que estas se trasladaran inmediatamente al consumidor.
Desde YPF, comentaron que si la tendencia a la baja del petróleo continúa, es posible que se pueda salir del acuerdo más rápidamente y establecer precios inferiores en las estaciones de servicio. Sin embargo, esta posibilidad no se concretaría de inmediato. Antes, se mantendrán los precios actuales para compensar los aumentos que no se aplicaron en el transcurso del tiempo anterior.
“Quizás esto ayude a que podamos salir más rápido del buffer y a la baja. Dependerá de en cuánto se estabiliza el precio. No es lo mismo el barril a US$ 80 que a US$ 90. Lo estamos monitoreando día a día. Se mantendrán los precios un tiempo más, pero tal vez por un periodo más corto”, indicaron.
Se anticipa que otras petroleras seguirán esta línea, dada la posición de YPF en el mercado, que cuenta con más del 55% de participación.
En años recientes, Argentina había sido uno de los países con los precios de nafta más accesibles de América del Sur; sin embargo, esa situación ha cambiado drásticamente, y hoy se encuentra entre las naciones con combustibles más costosos de la región.
Con la nafta subsidiada y precios rezagados, el litro tenía un costo aproximado de US$ 0,6 en enero de 2021. Desde que se desreguló el mercado bajo el gobierno actual, se ha registrado un incremento en los precios, pasando de US$ 0,7 en diciembre de 2023 a US$ 1 en marzo de 2025.
Con el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, el precio promedio de la nafta se elevó a US$ 1,1, y en unas semanas alcanzó los US$ 1,4, acumulando un incremento cercano al 25% desde marzo.
El Gobierno sostiene que la crisis en Medio Oriente es el único factor que podría interrumpir la desaceleración de la inflación lograda en mayo y junio. En el último mes, el sector ‘transporte’ se mantuvo bajo control, con un incremento de solo el 2%, que fue inferior al 2,1% de la general, gracias a los aumentos en el precio de las naftas que quedaron pendientes, lo que mitigó temporalmente los costos logísticos y alivió a los productores de consumo masivo contribuyendo así a la contención del IPC.







