El T-MEC en su forma actual estipula que el 75% de los materiales de un automóvil deben provenir de fábricas ubicadas en alguno de los tres países, aunque no establece un requisito específico sobre la proporción de componentes producidos en Estados Unidos. La nueva propuesta busca obligar a las automotrices a incrementar su adquisición de piezas y materiales de proveedores estadounidenses, según información proporcionada por fuentes cercanas a las negociaciones y citadas por The Wall Street Journal.
Asimismo, el mismo medio indicó que la delegación estadounidense también persigue aumentar de 78% a 82% el porcentaje de piezas que deben ser producidas en alguno de los países participantes del acuerdo.
En días recientes, Trump ha insinuado la posibilidad de imponer aranceles a los países vecinos, una acción que está prohibida por la normativa existente del T-MEC.
La semana pasada concluyó la primera ronda de negociaciones entre México y Estados Unidos para revisar el T-MEC, siendo esta la primera de tres reuniones programadas. El saldo de esta ronda fue descrito como “positivo” en un comunicado de la Secretaría de Economía de México.
“Hablamos de reglas de origen, del sector automotriz, cómo competimos con los países de Asia y otras regiones del mundo, y cómo podemos integrarnos más y mejor”, indicó el secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, en un breve mensaje.
Por su parte, Jeff Goettman, el Representante Comercial de Estados Unidos, destacó que uno de los objetivos es “reducir el déficit comercial con México y fortalecer las cadenas de suministro estadounidenses”.
La segunda ronda de negociaciones se llevará a cabo el 16 y 17 de junio en Washington, mientras que la última está programada para la semana del 20 de julio en Ciudad de México, en medio de tensiones con Estados Unidos sobre cuestiones de seguridad y lucha contra el narcotráfico, además de las amenazas de Trump de retirarse del acuerdo.
El T-MEC, que fue firmado hace más de tres décadas, es crucial para México, ya que Estados Unidos es su principal socio comercial, representando más del 80% de sus exportaciones, una situación que se asemeja a la de Canadá, que destina aproximadamente el 70% de sus exportaciones al país vecino.







