Este envío se produce en un contexto de creciente tensión interna, desencadenada por las acusaciones del asesor presidencial, Santiago Caputo, contra el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, en relación a una cuenta anónima que emitía críticas hacia el gobierno. Las diferencias, que se creía podían disminuir, aumentaron hasta la noche del jueves.
Los proyectos incluidos en el paquete anunciado son los siguientes:
– Super RIGI: amplía los beneficios fiscales para las empresas que realicen inversiones. – Ley de Ludopatía: regula las apuestas con el objetivo de prevenir la adicción al juego. – Ley de Lobby: regula la gestión de intereses ante funcionarios públicos. – Etiquetado frontal: restringe las exigencias para el etiquetado de productos por parte de las empresas.
Asimismo, la nueva Ley de Sociedades, que se había previsto enviar esta semana, será presentada la próxima.
“En lo que queda de la jornada estaremos enviando al Congreso de la Nación los siguientes proyectos de ley: Ley de Ludopatía, Super RIGI, Ley de Lobby, Etiquetado Frontal”, indicó el ministro coordinador.
El “Súper RIGI”, previamente anunciado por el presidente Javier Milei, tiene como objetivo ofrecer mayores beneficios fiscales que el régimen actual, buscando así atraer inversiones en sectores que actualmente no operan en Argentina.
La principal modificación respecto al RIGI será la disminución de la alícuota del impuesto a las ganancias, que se reducirá del 25% al 15%. Adicionalmente, el esquema de amortización acelerada será más ventajoso para los proyectos que se acojan al nuevo régimen.
Como explicó hace dos semanas el ministro de Economía, Luis Caputo, en conferencia de prensa, se reducirá la vida útil fiscal al 60%, permitiendo que las inversiones se amorticen en un 60% durante el primer año, un 20% en el segundo y el 20% restante en el tercero. Esto permitirá a las empresas recuperar la inversión en un plazo mucho más corto, con la intención de mejorar el flujo de fondos en las etapas iniciales de los proyectos.
Con las modificaciones a la ley de etiquetado frontal, el Gobierno busca eliminar la norma que requiere que las empresas alimenticias coloquen octógonos negros en sus envases alertando sobre el exceso de azúcares, sodio, grasas y calorías. Estas advertencias tienen como propósito fomentar hábitos alimenticios más saludables, aunque siempre han enfrentado resistencia por parte de las empresas.







