El seguimiento de CEDEARs elaborado por Inviu, sobre la base de datos de LSEG y precios de cierre del 2 de noviembre, permite observar esas diferencias y las perspectivas del consenso de analistas para algunas de las acciones más castigadas. Los retornos están expresados en dólares e incluyen dividendos.
El balance distingue tres grupos: las acciones que aprovecharon el último mes, las que sufrieron las mayores bajas y aquellas para las que el mercado todavía proyecta una posible recuperación.
Accenture lideró las subas mensuales, con un avance de 42%. Globant y Equifax le siguieron, ambas con alzas de 35%. Harley-Davidson ganó 28%, Dow subió 26% y Lockheed Martin, 25%.
Etsy también tuvo un buen desempeño, con una mejora de 24%, mientras que ConocoPhillips y Eli Lilly avanzaron 23% cada una. DocuSign completó las diez mayores subas, con un aumento de 22%.
El ranking refleja que el repunte no se limitó a un solo sector: incluye compañías tecnológicas, industriales, energéticas, de consumo y de salud. También evidencia que las oportunidades actuales no se distribuyen de forma pareja entre sectores ni entre empresas de una misma actividad.
Accenture, además, acumulaba un avance de 41,96% en lo que va del año. Equifax subía 34,51% y Harley-Davidson, 56,19%.
En el extremo opuesto, las bajas fueron pronunciadas. Xerox se desplomó 54% en octubre; Intel cayó 45% e IREN, 41%. Bioceres y Satellogic perdieron cerca de 40%, mientras Hapvida y CoreWeave retrocedieron 37%. Riot Platforms bajó 36%, Nebius, 35% y Sandisk, 34%.
La magnitud de algunos de esos movimientos pone de manifiesto la creciente dispersión entre las acciones de crecimiento. Varias compañías tienen betas y niveles de volatilidad elevados, lo que puede amplificar sus variaciones frente a las del mercado en general.
El sector tecnológico ofrece otro foco de interés. Nvidia perdió 10,4% en el último mes; Alphabet, 18,7%; Broadcom, 7,2%, y TSMC, 11%.
Aunque son compañías distintas de las que encabezan las caídas, todas forman parte del debate sobre tecnología, semiconductores e inteligencia artificial, que tuvo un peso central en el desempeño reciente de Wall Street.
Una baja en la cotización no implica necesariamente que los analistas hayan revisado sus perspectivas en la misma proporción. Para evaluar esa diferencia, puede compararse el precio de la acción con el objetivo promedio de los analistas relevado por LSEG.
En Nvidia, el cierre del 2 de noviembre fue de u$s 204,91, frente a un precio objetivo promedio de u$s 324,29. Broadcom cotizaba a u$s 325,52 y tenía un objetivo de u$s 516,73. En el caso de TSMC, la cotización era de u$s 401,44 y el precio objetivo, de u$s 568,34.
Alphabet registraba un valor de u$s 283,56 por acción, frente a un objetivo de u$s 399,57. Microsoft cotizaba a u$s 517,36, mientras el consenso estimaba u$s 629,22. Amazon, por su parte, se ubicaba en u$s 248,77 y tenía un precio objetivo de u$s 321,85.
Esas estimaciones no aseguran que las acciones vayan a alcanzar esos valores. Los precios objetivos reflejan el consenso y pueden modificarse ante cambios en las expectativas de ganancias, las tasas de interés o los múltiplos que los inversores están dispuestos a pagar.
La distancia entre la cotización y el objetivo sirve, en cambio, para identificar los casos en que los analistas todavía ven una brecha entre el precio de mercado y el valor que asignan a una compañía.
Los datos de volumen también permiten observar qué activos despiertan más interés entre los inversores locales. Entre los CEDEARs con mayor volumen promedio diario en los últimos 30 días figuran Micron, Nu Holdings, Sandisk, Alphabet y Nvidia. La lista incluye además a Vista Energy, Meta, Mercado Libre, Moderna, Microsoft, Tesla, Oracle y Amazon.
La selección indica que el mercado argentino no sigue únicamente a las grandes tecnológicas de Estados Unidos. La energía, los bancos digitales, el comercio electrónico y las empresas vinculadas con la inteligencia artificial también reúnen una parte significativa de las operaciones.
Para quienes consideran los CEDEARs una alternativa para diversificar una cartera en pesos, el balance ofrece una conclusión que va más allá de la lista de ganadores y perdedores: el desempeño reciente y las expectativas a futuro pueden mostrar realidades muy distintas.







