Durante una entrevista en un programa de actualidad económica, el especialista advirtió sobre la debilidad del consumo y cuestionó la estrategia oficial de priorizar la acumulación de reservas por encima de la reactivación de la economía real.
Para el analista, el nivel de actividad es el punto más frágil del modelo actual. “El número de julio había sido malo, entonces yo en agosto de actividad esperaba algún tipo de rebote que no vino”, explicó Cachanosky. La falta de reacción, señaló, empezó a generarle “una preocupación de qué está pasando con la economía, el sector que le está costando”.
Como otros economistas, describió una economía que avanza a dos velocidades. Mientras algunos rubros muestran más dinamismo, otros siguen estancados “como en formato serrucho, si querés, que suben y caen, pero con una tendencia al alza chiquita”. En este segundo grupo incluyó sectores clave para el empleo, como la construcción y la industria.
Cachanosky fue más allá del diagnóstico y puso en cuestión una de las líneas centrales del programa económico. “Me parece que está vinculado un poco a una estrategia que yo creo que el Gobierno no está haciendo bien, que es comprar demasiados dólares”, sostuvo. Aunque reconoció que acumular divisas fortalece las reservas del Banco Central, advirtió sobre el costo de esa decisión.
“Si los pocos dólares que hay, que iban para créditos, los compra el Banco Central para fortalecer reservas, no le queda nada a la economía real”, afirmó. Al absorber la liquidez disponible, explicó, “no quedan dólares para el crédito y ahí la actividad lo está sintiendo un poco”.
En cuanto a la inflación, Cachanosky observó que el proceso de desinflación continúa, aunque “sigue bajando más lento de lo que nos gustaría”. También remarcó que el “desequilibrio fiscal sigue”, pero consideró que la situación social “está bastante mejor” que la que recibió la actual gestión.
Consultado sobre la posibilidad de que la Argentina entre en una recesión técnica, el economista le quitó dramatismo a esa definición. “No es algo que me preocuparía, digamos, entramos en recesión, no va a ser una cuestión técnica”, dijo. Reiteró que su principal inquietud está “en la preocupación de la actividad”, que, a su entender, crece a un ritmo demasiado lento.
De cara al año electoral, y ante una pregunta sobre las herramientas disponibles para aliviar la situación de los sectores más golpeados, el analista señaló el costo del financiamiento. Planteó que la clave será “tratar de bajar un poco más las tasas de interés, porque al final del día las pymes lo que necesitan es crédito”. Y concluyó: “Si las tasas de interés están más bajas, bueno, le vas a dar un aire”.







