Existen políticas públicas que surgen de diagnósticos y otras que emergen de negociaciones. Las resoluciones 299 y 300/2026 de la Secretaría de Energía, difundidas recientemente en el Boletín Oficial, se enmarcan dentro de esta segunda categoría. La información oficial reconoce que la ampliación de los bloques de luz subsidiada en las provincias del Norte fue un intercambio a cambio de los votos de los gobernadores para avanzar en la reforma de la Zona Fría.
Los hogares ubicados en zonas “muy cálidas” recibirán 500 kWh bonificados entre noviembre y abril; aquellos en zonas cálidas contarán con 300 kWh subsidios durante todo el año, con un incremento a 370 kWh en verano. Este plan beneficiará a 2,37 millones de usuarios de quince provincias. Resulta indiscutible que en lugares como Formosa o Santiago del Estero, el aire acondicionado es esencial. Lo llamativo es que esta realidad climática, evidente desde siempre, se tornó urgente solo cuando fue necesario conseguir apoyos en el Senado.
En contraste, la Ley 27.828, que implementa la reducción de los beneficios en las Zonas Frías, limita el descuento del 50 por ciento en el gas únicamente a la Patagonia, Malargüe y la Puna, con un 20 por ciento adicional solo para los que están registrados en subsidios focalizados. Más de tres millones de usuarios que habían contado con este beneficio desde 2021 se encuentran excluidos, siendo la provincia de Buenos Aires, con Mar del Plata entre las localidades afectadas, una de las más perjudicadas. Además, el descuento ahora se calculará solo sobre el precio del gas como producto, lo que significa que incluso quienes mantengan el beneficio experimentarán un alivio menor en sus facturas. Se estima que el ajuste fiscal alcanzará los 400 millones de dólares anuales.
Así se percibe el fondo: no se establece un sistema ordenado, sino que se distribuye el ajuste según la capacidad de negociación de cada jurisdicción. Quienes cuenten con gobernadores que dispongan de apoyo en la Cámara alta obtienen compensaciones. En cambio, quienes residan en Bahía Blanca o Tandil deben registrarse, esperar el cruce de datos y confiar en que el padrón se complete a tiempo para las distribuidoras.
Solicitar a las familias que acepten un incremento en el costo de la calefacción mientras se presenta como un avance la ampliación del subsidio eléctrico en otra región refleja una visión peculiar de la equidad.
El Gobierno argumenta que busca corregir un régimen expansivo y enfocar la ayuda en quienes más la requieren. Sin embargo, una focalización determinada en la mesa de los gobernadores, en lugar de en la evaluación de los ingresos de los hogares, se asemeja demasiado a un ajuste con buenos contactos.







