Dentro de su programa One Government, que se prorroga mensualmente desde 2025, la última renovación tuvo lugar este septiembre. De manera similar, OpenAI también se beneficia de condiciones favorables con ChatGPT.
La razón detrás de este bajo costo es bastante simple. Se ofrece el acceso de manera casi gratuita para enganchar a los usuarios y luego monetizarlo; un enfoque clásico en el funcionamiento de las empresas digitales. Sin embargo, hay un giro interesante. Mientras una parte del gobierno prácticamente regala acceso a Claude, otra parte lo ve como una amenaza.
En marzo de 2026, el Pentágono llegó a catalogar a Anthropic como un riesgo en la cadena de suministro. Según informaron diversas fuentes, varios contratistas de defensa se alejaron de Claude en cuestión de semanas. La misma administración que casi regala el acceso a la IA se muestra cautelosa con el proveedor. Aunque siempre hay discrepancias, en este caso se materializan de manera tan literal entre diferentes dependencias del gobierno.
Una agencia impulsa al máximo la adopción de la tecnología, mientras que una vecina actúa como si el proveedor fuese un suspicaz. ¿Y qué piensan en Anthropic? Siguen prorrogando mes a mes el acceso a un dólar en lugar de asegurar un contrato a largo plazo. Ni la propia empresa muestra plena confianza en que esta situación favorable se mantendrá. Por lo tanto, ese dólar no garantiza tranquilidad.
Lo que sí permite es la entrada a un gobierno que aún no logra consensuar si esta inteligencia artificial representa una oportunidad o un peligro para el país.







