Este se trata del primer desarrollo inmobiliario del grupo en el mercado uruguayo. Con una inversión que supera los US$10 millones, el proyecto, conocido como Distrito Calcagno, se encuentra emplazado a la orilla del Lago Calcagno, frente al Parque Roosevelt y a minutos del Aeropuerto Internacional de Carrasco, así como de la rambla y el acceso a Montevideo.
“Hace 15 años decidimos apostar por una zona que, aunque no estaba consolidada en ese momento, teníamos fe en su potencial a largo plazo”, comentó Gonzalo Gómez Palma, líder del proyecto.
El terreno está dividido en 14 macrolotes de uso mixto, de los cuales más de la mitad ya han sido vendidos. El masterplan contempla más de 190.000 m² de construcción, y una vez finalizado, se espera que el distrito cuente con más de 2000 unidades residenciales. En la actualidad, un edificio de viviendas ya ha sido terminado y ocupado, otro está próximo a finalizarse, y tres más han comenzado su edificación recientemente.
En cuanto a los precios, estos varían según el tipo de propiedad. En la torre 2 de Carrasco Boating, que ya está finalizada, los departamentos tienen un precio de inicio de US$290.000, con un costo que oscila en torno a los US$3500/m². Por otro lado, en el proyecto en construcción de Grou Rowing, desarrollado bajo el régimen de Vivienda Promovida, los precios comienzan desde los US$150.000, con valores alrededor de los US$3000/m².
El diseño del proyecto sigue la geografía del área, con los macrolotes distribuidos en forma de “U” alrededor de una parte del lago, que se considera el corazón del distrito. “Está estratégicamente ubicado en dirección al crecimiento de la ciudad. Todos los macrolotes tienen acceso directo al lago y el proyecto está frente al Parque Roosevelt, un gran pulmón verde, lo que proporciona un contacto con la naturaleza que lo distingue”, explicó Gómez Palma.
El masterplan también incluirá un parque público de más de 4000 m², así como nuevos espacios de paisajismo y equipamiento urbano. Para llevar a cabo estas intervenciones, IRSA colabora con la Intendencia de Canelones y planea instalar un centro comercial que ofrezca servicios a los residentes del distrito.
La iniciativa de la empresa se enmarca en una transformación más amplia que impacta esa región de Uruguay. Durante años, Montevideo y Punta del Este fueron los principales destinos para quienes deseaban comprar o invertir en propiedades en el país. Sin embargo, en los últimos tiempos, un tercer corredor, Ciudad de la Costa y su área circundante, ha cobrado mayor relevancia.
Situada a poco más de 30 minutos de la capital uruguaya, Ciudad de la Costa se extiende entre los arroyos Carrasco y Pando y ofrece 28 kilómetros de costa sobre el Río de la Plata, lagos y amplias áreas verdes.
Inicialmente, esta zona se desarrolló como una serie de balnearios donde muchas familias construían casas destinadas principalmente a la temporada estival. Con el tiempo, esa dinámica ha cambiado, y la residencia permanente ha comenzado a sustituir el uso exclusivo turístico, atrayendo nuevos servicios, infraestructura y proyectos inmobiliarios.
En la actualidad, más de 91.000 personas residen en esta localidad, lo que la convierte en el municipio más poblado del departamento de Canelones. Este auge también refleja un cambio en las preferencias de quienes buscan vivienda. Si bien la cercanía a Montevideo sigue siendo un factor determinante, otros aspectos como mayor contacto con la naturaleza, tranquilidad, seguridad y espacios verdes han ganado relevancia sin comprometer la conectividad con la capital.
Este perfil es precisamente el que pretende captar Distrito Calcagno. Según Gómez Palma, las decisiones tomadas en su momento han demostrado ser acertadas. “Hoy, Montevideo indudablemente se expande hacia el este, donde se ubica Distrito Calcagno”, indicó, destacando un dato que evidencia la evolución del corredor: actualmente, Ciudad de la Costa alberga más de 20 proyectos, tanto en ejecución como finalizados.
Asimismo, el crecimiento inmobiliario del área no es atribuible solo a una transformación urbana o a las preferencias de los compradores; otro impulso clave ha sido el régimen de Vivienda Promovida, un sistema diseñado en Uruguay para fomentar la construcción y adquisición de viviendas a través de ventajas fiscales.
Este régimen permite disminuir la carga impositiva de aquellos proyectos que cumplen ciertos requisitos y ofrece beneficios en relación a impuestos sobre la renta, patrimonio y otros componentes fiscales vinculados a la construcción y posterior explotación de las unidades.
Para los desarrolladores, este marco permite optimizar la viabilidad económica de los emprendimientos. Para los inversores, se traduce en precios de entrada más accesibles y una menor carga tributaria, especialmente en aquellas unidades destinadas al alquiler.







