Walter Luciano Giménez había salido a cumplir con el pedido de su madre de buscar un balde de agua. Al notar su prolongada ausencia, la madre decidió salir a buscarlo. Tras la intervención de un médico policial, se confirmó que la causa de muerte fue un “paro cardiorrespiratorio, ahogamiento por electrocución”.
El trágico acontecimiento ocurrió en un domicilio situado en el kilómetro 996 de la Ruta Nacional 14. Según lo relatado por la madre del niño ante las autoridades locales, ella le había solicitado que buscara agua y, minutos después, comenzó a preocuparse por su falta de retorno.
Al dirigirse al pozo, encontró a su hijo inconsciente en un pozo de tipo vertiente, donde se encontraba instalada una bomba eléctrica sumergible.
En un intento por salvarlo, solicitó ayuda y el niño fue rescatado del pozo. Posteriormente, fue trasladado en vehículos particulares al Hospital de San Vicente, donde ingresó sin signos vitales alrededor de las 16.30.
Luego de confirmar el fallecimiento, efectivos de la Comisaría Primera solicitaron la intervención de un médico forense y personal de la División Policía Científica para realizar las investigaciones necesarias.
Los resultados de las pericias confirmaron que la causa de muerte fue “paro cardiorrespiratorio, ahogamiento por electrocución”. Se especificó que en el interior del pozo había una bomba eléctrica sumergible, aunque no se habían determinado las causas de la descarga eléctrica, ni si se había producido una falla en el dispositivo o en la instalación.
Las diligencias pertinentes han sido puestas a disposición de la Justicia a fin de reconstruir los acontecimientos que llevaron a esta tragedia.
Una vez culminadas las medidas de investigación, el juez a cargo ordenó la entrega del cuerpo a los familiares para su sepultura.







