El día posterior a la celebración presenta un ambiente de alegría en la concentración del equipo argentino en Kansas City, gracias a su triunfo en el suplementario contra Suiza. Este avance marca la quinta ocasión en la que Argentina alcanza las semifinales en un torneo importante. Aunque hay tiempo para celebrar, la Selección también debe enfocarse en recuperar el estado físico tras disputar un partido extendido por el segundo alargue en tres eliminatorias directas. Con tres días entre los cuartos de final y las semifinales, la carga emocional de enfrentar a Inglaterra es considerable. Por este motivo, Lionel Scaloni debe maximizar este tiempo y evaluar las capacidades de su equipo con las tres opciones que maneja para la formación inicial del partido del miércoles en Atlanta. La AFA comunicó que “El plantel tuvo una jornada de recuperación absoluta para aquellos que jugaron desde el inicio el encuentro ante Suiza, mientras que los que tuvieron poco rodaje o no ingresaron fueron exigidos con mayor intensidad por el cuerpo técnico albiceleste”. Durante los 15 minutos de acceso mediático, solo Emiliano Martínez, el arquero titular, participó de ejercicios en el campo, mientras que los demás futbolistas se centraron en actividades en el gimnasio. Lionel Messi, por su parte, fue visto nuevamente descalzo en el césped del complejo Compass Minerals Center. En una conferencia de prensa posterior a la victoria, Scaloni afirmó en respuesta a las preguntas sobre el rendimiento del equipo: “¿No querés decir que fue duro, no?”. Esto se refiere a que la Scaloneta, que hasta ese momento se había mostrado dominante, se sintió superada en el juego por primera vez en este Mundial, logrando superar a su rival únicamente tras quedar con un jugador más debido a la expulsión de Embolo. A diferencia de su victoria memorable ante Egipto, la alineación del equipo argentino requerirá, al menos, un cambio de nombres y posiblemente una variación en el esquema. La posibilidad de mantener el mismo once es una opción que se considera en el cuerpo técnico en el hotel Origin, donde se han hospedado desde el inicio de junio y que será su base hasta su viaje a Atlanta tras el entrenamiento matutino. No obstante, repetir la alineación en este ciclo sería algo inusual, ya que solo ha sucedido en cuatro ocasiones, y nunca se ha repetido dos veces consecutivas. Esta elección conlleva el riesgo de que la estrategia no funcione, como ocurrió en los partidos ante Cabo Verde y Suiza, aunque en menor medida frente a Egipto. La discusión con respecto a la ofensiva es mínima, dado que el equipo ha logrado anotar 17 goles, convirtiéndose en el más efectivo de todos los semifinalistas. Sin embargo, en la defensa, Argentina comparte el deshonroso título de ser el equipo más goleado junto con Inglaterra, con seis goles encajados, lejos de las cifras de España y Francia. La defensa no brinda la seguridad necesaria, lo cual no se debe a la actitud, evidenciada por el esfuerzo mostrado por el equipo al vestir la camiseta albiceleste. La debilidad táctica radica en el sector derecho, donde Nahuel Molina y Rodrigo De Paul han tenido dificultades. En este lateral, Gonzalo Montiel es una opción, aunque no parece estar en plenas condiciones físicas tras llegar con problemas musculares a la preparación. De Paul, cuyo papel ha sido fundamental en el ciclo de Scaloni, no ha tenido un rendimiento acorde en esta Copa del Mundo, siendo reemplazado en cada partido de eliminación directa. La opción de mantener la formación inicial se ve debilitada dentro del cuerpo técnico. La segunda alternativa consideraría la fuerza ofensiva de Inglaterra, que ha destacado en el costado izquierdo, lo que representa un punto débil para Argentina. Para contrarrestar esto, Nicolás Otamendi podría entrar al equipo, reforzando la defensa contra la amenaza del capitán Harry Kane y Jude Bellingham, quien tuvo un rendimiento destacado ante Noruega. Un posible esquema de 5-3-2 permitiría ubicar a los defensores de manera más eficaz ante la ofensiva británica. Finalmente, la tercera opción es más arriesgada pero podría resultar efectiva, con Lautaro Martínez y Julián Álvarez en la delantera. Esta alternativa podría dificultar el margen de maniobra en la banca de suplentes. La Selección Argentina está en un momento crucial; la semifinal demanda un esfuerzo superior para seguir con el sueño de consagrarse campeones.
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