La próxima semana, los grupos interesados llevarán a cabo visitas independientes a las instalaciones de Metrogas, teniendo como fecha límite a fines de junio para presentar sus ofertas económicas. El 70% de las acciones de la principal distribuidora de gas del país, valoradas en aproximadamente 560 millones de dólares dentro de una valoración total que ronda los 800 millones, está en juego.
El banco Citi está dirigiendo el proceso. La adquisición de este paquete accionario no será sencilla: el nuevo dueño deberá contar con el respaldo financiero necesario para llevar a cabo una oferta pública de adquisición (OPA) por el resto de las acciones. Actualmente, el capital de Metrogas se divide entre YPF, que poseé el 70%, Integra Gas Distribution LLC, asociada a José Luis Manzano, con un 9,23%, la Anses con un 8%, y un 13% en circulación en el mercado.
Los cuatro grupos que avanzan combinan capital local con fondos internacionales y tienen un perfil sectorial diverso. Central Puerto, la mayor generadora de electricidad del país, controlada por Guillermo Reca, la familia Miguens-Bemberg y el banquero Eduardo Escasany, está asociada con Ecogas, una distribuidora de gas cuyos accionistas incluyen a Reca junto a Ronaldo Strazzolini y Gonzalo Pérès Moore. Central Puerto está en una fase de diversificación que la ha llevado a explorar proyectos en Vaca Muerta y en minería de litio, oro y plata, además de planear el mayor aserradero del mundo en Corrientes. La incorporación de Metrogas sería un paso lógico en su estrategia de expansión en el sector energético.
Neuss Capital, dirigida por Germán Neuss, participa en un consorcio que incluye a socios internacionales como Mubadala Capital, el brazo inversor del fondo soberano de Abu Dabi que gestiona activos por aproximadamente 330.000 millones de dólares, y la firma española SIA Capital, encabezada por Javier López Madrid. Los hermanos Germán, Patricio y Juan Neuss, cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo, aportan un conocimiento significativo del mercado local y experiencia en sectores regulados, habiendo participado en los últimos dos años en la adquisición de distribuidoras eléctricas y transportistas como Litsa.
José Luis Manzano, quien ya posee acciones en Metrogas, se presenta a través de Andina, cuya participación también incluye distribuidoras eléctricas como Edenor y Edemsa, lo que le otorga un conocimiento privilegiado del activo que no tienen los demás competidores. La supervisión de esta operación está a cargo del economista Daniel Marx.
El cuarto participante es MSU, encabezado por Manuel Santos Uribelarrea, con actividades en los sectores agropecuario y energético. Esta empresa es uno de los principales generadores de electricidad en el país, ocupando el tercer lugar en capacidad instalada total y el segundo en energía renovable, con cinco parques solares y una central hidroeléctrica. Paralelamente, MSU Agro lidera en producción agrícola extensiva, operando más de 245.000 hectáreas y una planta de procesamiento de maní en construcción.
La transacción está sujeta a una definición regulatoria que aún está pendiente. Metrogas, que suministra a 2,5 millones de usuarios y controla cerca del 28% del mercado de distribución de gas en el país, tiene su licencia vigente hasta diciembre de 2027, tras 35 años de concesión. Originalmente, se preveía una prórroga de 10 años, pero la ley de Bases amplió ese plazo a 20.
En mayo de 2025, se convocó una audiencia pública para discutir la extensión, aunque aún se espera la decisión: el Enargas ha presentado su recomendación al Poder Ejecutivo, que deberá dictar la resolución. Esta decisión es vital para los posibles adquirentes, ya que afecta directamente la previsibilidad de ingresos del negocio.
YPF posee un tiempo definido para concluir la venta, con plazo hasta diciembre de 2028, cuando expiren los contratos del Plan Gas. A partir de 2029, se anticipa una mayor liberalización en la negociación de precios entre productores y distribuidoras, lo que refuerza la lógica de separar ambos segmentos. La definición sobre quién asumirá el control será una de las operaciones más significativas en el sector energético en los próximos meses.







