“Obviamente es contexto internacional. A mí no me sorprende. El mayor riesgo es el contexto internacional; por eso hay que mantenerse más ortodoxo que nunca”, afirmó una fuente del Gobierno. La declaración se produjo en una jornada de ventas de activos financieros y de retrocesos en compañías ligadas a los semiconductores, la inteligencia artificial y los centros de datos.
En el Gobierno, la preocupación se centra en los fundamentos de los países desarrollados, en contraste con los de las economías emergentes, a las que consideran más ortodoxas que las centrales. “Estamos demasiados confiados en la resiliencia. En ese contexto el único escudo posible es mantenerse más ortodoxo que nunca. Esto lo que pruebe es que tenes que ser más ortodoxo que nunca”, aseguró.
La presión se hizo sentir en Wall Street, donde el Nasdaq Composite llegó a caer más de 4% durante la rueda. A las 16:30 GMT, perdía 3,9% y se ubicaba en 24.598 puntos, con una trayectoria que lo acercaba a una corrección. El promedio industrial Dow Jones bajaba 2,1% y el S&P 500, 2,7%.
Las pérdidas de las empresas de semiconductores, inteligencia artificial y centros de datos marcaron la sesión estadounidense. La ola de ventas borró las ganancias de la jornada anterior, posteriores a la amplia victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos. En ese marco, los principales índices de referencia de Wall Street registraron caídas al mismo tiempo.
El retroceso del Nasdaq repercutió directamente en compañías argentinas que cotizan en mercados internacionales. Cerca de las 14, Mercado Libre perdía 13,2%, la mayor baja entre las acciones argentinas mencionadas durante la rueda. La firma quedó expuesta al clima adverso que afectó al sector tecnológico estadounidense.
También cayeron otros papeles argentinos. Transportadora de Gas del Sur retrocedía 5,2% y Banco Supervielle, 5,1%. Las bajas coincidieron con el deterioro general de los índices de Estados Unidos y con el aumento del indicador que refleja la percepción de riesgo sobre la deuda argentina.
El riesgo país, por su parte, subió 66 puntos básicos durante la jornada y superó los 900. La interpretación oficial encuadró tanto la caída de las acciones argentinas como la de los principales índices de Wall Street en un escenario financiero internacional desfavorable.
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el único funcionario del Gobierno que se pronunció públicamente sobre la derrota republicana en las elecciones estadounidenses y sus posibles consecuencias para la Argentina. Lo hizo el miércoles al mediodía, durante un encuentro de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Caputo afirmó que el resultado electoral en Estados Unidos no alteraría la relación bilateral. “Yo creo que para la Argentina no cambia. Era lo esperado, quizás no por tanto. No va a cambiar la relación”, sostuvo. Sus declaraciones se conocieron antes de la caída de Wall Street y de su efecto posterior sobre los activos argentinos.
El ministro evaluó que la derrota republicana era uno de los desenlaces posibles, aunque el margen superó lo previsto, y descartó que la elección implicara cambios para la Argentina.
En la misma exposición ante la FIEL, Caputo volvió a destacar el equilibrio fiscal como uno de los pilares de la política económica. Se refirió a las propuestas de algunos economistas para que el Gobierno aplique un “plan platita” con el objetivo de mejorar sus posibilidades en las elecciones del año próximo y rechazó esa opción por el financiamiento que requeriría un déficit.
“Si tenemos un déficit de dos puntos, implica que vamos a tener que salir a buscar financiamiento por USD 14.000 millones. ¿Podemos? No”, dijo Caputo. El ministro relacionó cualquier desvío fiscal con la necesidad de obtener recursos en los mercados y sostuvo que esa vía no era factible.
Caputo también advirtió que abandonar el ancla fiscal afectaría las expectativas, a la luz de los antecedentes de la economía argentina. Su postura coincidió con el mensaje transmitido por la fuente del Ministerio durante la caída de los activos: frente a una mayor volatilidad internacional, el Gobierno buscó subrayar la importancia de mantener la disciplina de las cuentas públicas.
El ministro sostuvo que la estabilidad altera las expectativas dentro del sistema político. “Lo que pasa cuando tienes estabilidad es que cualquiera se cree que puede ser presidente porque Javier Milei llegó a presidente. Entonces, cualquiera cree que ahora puede venir desde la casa y decir: ‘Yo también llego’”, afirmó.
Agregó que quienes busquen llegar al poder se enfrentarán a las dificultades propias del ejercicio de la Presidencia. “Cuando lo intenten, se van a dar cuenta de lo difícil que era”, señaló. Luego aludió a la presión que soporta un mandatario al sostener sus decisiones económicas.
“Y dos, cuando estás en la silla eléctrica del presidente, mantener esa convicción”, expresó Caputo. El ministro dijo que escuchaba a economistas que, según su descripción, abandonaban rápidamente la defensa del rumbo fiscal y proponían “volver a las andadas” cuando debían afrontar las dificultades de mantener esa postura.
“En algún punto, y por eso lo remarco, me gusta escuchar a economistas que inmediatamente flaquean y dicen: ‘Volvamos a las andadas’, ven que es difícil mantenerse y tener esa convicción del presidente”, afirmó Caputo.







