En primer lugar, se destaca el apoyo del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, al gobierno de Javier Milei. El funcionario de la administración Trump no descartó la posibilidad de brindar asistencia financiera a la Argentina si la gestión libertaria lo solicita. Estas declaraciones contribuyeron a disipar las dudas acerca de la volatilidad que podría enfrentar el Gobierno en el contexto electoral.
Por otro lado, el triunfo de Flávio Bolsonaro provocó un entusiasmo notable en el mercado brasileño, que se trasladó a los activos argentinos. Sin embargo, ese optimismo comenzó a disminuir durante la tarde del martes, y esta tendencia se mantiene el miércoles.
Las razones que subyacen a este cambio en el ambiente del mercado son, en su mayoría, de carácter internacional. El incremento de las tasas de interés de los bonos de Estados Unidos -que sirven como referencia para calcular el riesgo país- y el aumento del precio del petróleo por encima de los US$100 son algunos de los principales factores en juego.
“La tasa del Treasury a 10 años de EE.UU. está en el 5,33%, alcanzando máximos no vistos desde 2002, mientras que la del de 30 años se sitúa en 5,70%, niveles que también no se registraban desde entonces. La renta fija en dólares se ve afectada, y Argentina no es la excepción, aun cuando las dos jornadas anteriores habían sido alentadoras debido al resultado electoral en Brasil y el efecto arrastre”, afirmó Juan Manuel Franco, economista jefe de un grupo de análisis financiero.
Desde una consultora indicaron que el aumento de los rendimientos coincide con la expectativa por la publicación -prevista para la tarde- de las minutas de la última reunión de la Reserva Federal, donde se decidió un incremento de 25 puntos básicos en la tasa de interés y se debatió la posibilidad de otro incremento similar antes de finalizar el año.
Esta expectativa se combina con la realización de una nueva licitación de bonos del Tesoro de EE.UU. a 10 años y, según la analista, estableció un contexto propicio para que los retornos de las tasas de la deuda de ese país volvieran a acercarse a sus máximos anuales.
Además, el precio del petróleo se incrementó en más de un 1% este miércoles, con el barril de Brent manteniéndose por encima de los US$100. Ante este escenario, los inversores enfrentan dos dinámicas opuestas. Desde una entidad financiera explicaron que, por un lado, se observa una mejora en el flujo de crudo a través del estrecho de Ormuz; por el otro, los recientes ataques a buques generan dudas sobre la seguridad de la navegación.
“Paralelamente, Estados Unidos intenta evitar verse involucrado en un segundo frente en Yemen y busca contener la escalada de las ofensivas de los hutíes, lo que refleja más el riesgo de expansión del conflicto que la posibilidad de su resolución”, detalló la mencionada entidad.







