La Escuela Nº 27 de Villa Elvira, situada en la calle 3 entre 611 y 612, enfrenta severos problemas edilicios, así como un preocupante déficit de espacios destinados a las clases, según han manifestado algunos padres de los alumnos.
De acuerdo con lo que informaron, la situación se ha vuelto caótica: las autoridades educativas han decidido implementar un sistema de asistencia por turnos, al menos mientras persista el frío, dado que solo hay dos aulas, las cuales cuentan con calefacción, que se pueden usar para las clases.
El ausentismo de vidrios en varias ventanas y puertas, junto con la falta de calefacción en las aulas, impide que los alumnos asistan de manera regular, según la denuncia presentada por los padres.
Desde la escuela se ha confirmado que deben reorganizar el funcionamiento del establecimiento casi de manera permanente para poder llevar a cabo las clases. La escasez de aulas adecuadas ha obligado a los directivos a establecer un cronograma de rotación para los distintos cursos.
Por consiguiente, mientras algunos grupos asisten al colegio para utilizar los espacios que están en mejores condiciones, otros tienen que quedarse en sus casas y esperar a que les toque su turno. Este jueves, por ejemplo, ocho cursos no asistirán a actividades presenciales debido a la falta de espacio disponible. Los padres exigen que se restablezca un calendario lectivo normal, ya que esta situación no se trata de una excepción, sino de una dinámica que se ha vuelto habitual y afecta la concurrencia a las aulas.
El esquema de turnos impuesto ha generado cambios en las rutinas familiares de varios padres y madres, quienes deben adaptarse a los días en que sus hijos no pueden asistir a la escuela. Esto, además de provocar la pérdida de importantes horas de estudio para los alumnos, altera el proceso educativo.
Una de las principales preocupaciones señaladas por los padres es la carencia de calefacción, ya que, más allá de las dificultades estructurales que pueda presentar el establecimiento, la falta de calefacción resulta crítica en pleno invierno. Para ellos, contar con espacios apropiados no solo significa disponer de aulas físicas, sino garantizar condiciones adecuadas para que los estudiantes permanezcan en el establecimiento durante el horario escolar.
Por el momento, no se ha planteado una solución a la situación. Los padres han decidido dar visibilidad a este problema, dado que enfrentan una estructura que limita severamente las condiciones para el estudio de sus hijos. De acuerdo con la información proporcionada, la ausencia de los estudiantes es casi constante.
Por ello, solicitan que los organismos competentes intervengan para abordar las deficiencias edilicias, recuperar los espacios actualmente inutilizables y asegurar la calefacción, de forma que todos los cursos puedan retomar sus actividades de manera normal.
En marzo de este año, antes del inicio del ciclo lectivo, los padres ya habían denunciado la preocupante situación edilicia del establecimiento, advirtiendo sobre el riesgo de un posible derrumbe. Las paredes agrietadas y las ventanas rotas ya eran visibles desde el comienzo del ciclo escolar en 2026. En esa ocasión, los padres también aseguraron que las condiciones no eran adecuadas para el inicio de clases y reclamaban respuestas urgentes ante el Consejo Escolar de La Plata. Sin embargo, parece que todavía no han obtenido respuesta.







