A través de sus plataformas digitales, Miriam comparte su cotidianidad al volante y busca motivar a más mujeres a unirse a esta profesión. Su rutina abarca semanas prolongadas lejos de casa, con apenas tres o cuatro días disponibles para descansar, reunirse con amigos y preparar su próximo viaje.
Miriam comentó que, durante la temporada baja, a veces solo tiene tres o cuatro días en casa tras casi un mes en la ruta. Ese tiempo lo divide entre el descanso, las visitas a sus seres queridos y la preparación de todo lo necesario para salir nuevamente.
“Quiero visitar amigos y descansar, pero también necesito organizar las cosas para el próximo viaje y se complica un poco con tan poco tiempo”, relató en uno de sus videos. La comida es un aspecto crucial: para evitar perder tiempo durante los trayectos, prepara hasta 40 viandas en sus días libres y las conserva en un congelador de 55 litros que lleva en el camión.
“Lo único que cocino en el camión son panqueques. Para mí, es extremadamente incómodo hacerme el almuerzo o la cena mientras el camión va en movimiento, y peor aún es usar mi tiempo de descanso para cocinar”, explicó. Por ello, antes de cada viaje, realiza compras en el supermercado y se asegura de dejar todo listo para el camino.
Además de conducir, Miriam tiene que cargar y descargar el camión, limpiar el tráiler y manejar el tráfico y los plazos de entrega. Entre los retos más frecuentes, mencionó la dificultad para encontrar lugares para ducharse y la importancia de dominar el inglés para poder comunicarse en diversos países.
“Es casi obligatorio que estudies este idioma, porque te pueden enviar a Francia, Alemania, Polonia, Irlanda, y la lengua que los une a todos es el inglés”, aconsejó. Aunque admite que aún enfrenta dificultades con el idioma y a veces depende de la ayuda de sus compañeros, aclara que confiar únicamente en un traductor puede complicar las situaciones.
A pesar de sus miedos iniciales y las dificultades, Miriam manifiesta que disfruta de su trabajo y motiva a otros a dar el paso: “Yo también pensaba que era demasiado difícil, que no iba a poder, pero lo logré”.
Miriam continúa perfeccionándose en su oficio y comparte su experiencia para alentar a quienes desean embarcarse en la vida de camionero internacional. “Sigo aprendiendo todos los días un poco más; mi objetivo es ser una excelente profesional. Tú estás a una decisión de lograrlo”, concluyó.







