Stefano Di Carlo, presidente del club, informó que River ha concluido su actividad en el mercado, al que calificó como “agresivo”. Según sus declaraciones, esta estrategia representó “tres mercados en uno”. Pero, ¿qué implica realmente esta afirmación?
River ha dado un giro drástico en su enfoque, abandonando el gradualismo para realizar una reestructuración del plantel. Se despidieron 18 jugadores, de los cuales 14 fueron apartados y la mayoría ya ha encontrado nuevos destinos, con solo cuatro quedándose entrenando en el predio de Cantilo. Entre las salidas se incluyen las de Franco Armani, Juan Fernando Quintero y Facundo Colidio, además del préstamo a Sarmiento de Ulises Giménez, mientras que llegaron nueve futbolistas al club.
La directiva optó por deshacerse de jugadores con salarios elevados, buscando reinvertir en nuevos talentos que aporten mayor calidad al equipo. Se busca además una plantilla más reducida, alineándose con los estándares de clubes europeos, que suelen contar con no más de 25 o 26 jugadores.
Hace dos meses y medio, en una entrevista, Di Carlo había manifestado la intención de hacer un “mercado agresivo”, anticipando una salida masiva de alrededor de 15 futbolistas. A pesar de las controversias generadas por la decisión de apartar a 14 jugadores, quienes tuvieron que cambiarse en un contenedor debido a que los vestuarios no estaban finalizados, la dirigencia logró su objetivo. Reconociendo los errores y las criticas recibidas, los directivos mantienen el convencimiento de que “la medida de fondo era necesaria”.
Di Carlo expresó: “Hicimos tres mercados de pases en uno, dada la criticidad del momento. Cometimos errores como muchos, pero eso no nos detuvo”. Esta frase respecto a los “tres mercados en uno” se refiere, en primer lugar, a la inusual cantidad de salidas en una sola ventana de transferencias. En segundo lugar, al monto total invertido, que asciende a 67 millones de dólares, como una suma que normalmente se distribuiría en varias ventanas de transferencias, como se vio el año pasado. Por último, menciona el hecho de que no se suele adquirir a jugadores de la talla de Thiago Almada y Ángel Correa en la misma ocasión en el ámbito del fútbol argentino.
“El momento requería rediseñar el plantel. La decisión de los jugadores apartados responde a una cuestión estrictamente deportiva”, afirmó el presidente. Agregó que, tras reflexionar sobre las decisiones tomadas, reconocen que hubo errores en la forma y en la comunicación durante el proceso.
Entre los jugadores apartados se encontraban Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Germán Pezzella, Fabricio Bustos y otros. Se estima que, al concretarse todas las salidas (se espera por Pezzella, Galoppo, Bustos y Galarza), River dejará de erogar cerca de 25 millones de dólares en salarios por estos futbolistas.
Esta reestructuración ha generado una transformación profunda del plantel profesional. Por otro lado, se incorporaron nueve refuerzos, entre los que se destacan tres campeones del mundo con la Selección Argentina: Nicolás Otamendi, Thiago Almada y Ángel Correa; junto a futbolistas que provienen de las ligas europeas, como Mauro Arambarri, Francisco Ortega y Giovanni González. También regresaron al club Lucas Beltrán y Rafael Borré, además de la llegada del juvenil Tobías Andrada, capitán de la Selección Sub-20, proveniente de Vélez, una contratación con vistas al futuro.
Ahora, queda en manos del entrenador encontrar la forma de que estos refuerzos muestren su calidad en el campo, llevando al equipo a dejar atrás la mala racha y volver a cosechar victorias.







