La semana en Wall Street marcó un hito para la compañía, que opera en ese mercado desde 2017. Los ejecutivos participaron del simbólico toque de campana, coincidiendo con el aniversario que se conmemoró el miércoles pasado. Mindlin destacó durante una rueda de prensa las oportunidades que se presentan gracias a los grandes proyectos de energía y minería, bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). “Con USD 150.000 millones de inversiones proyectadas bajo el RIGI, entre proyectos aprobados y en evaluación, Argentina va a tener una demanda enorme de empleo y proveedores. Los grandes proyectos de energía y minería van a necesitar insumos estratégicos como el cemento y Loma Negra tiene la escala y la capacidad para poder acompañar esa demanda”, sostuvo Mindlin en una de las salas del NYSE.
El 6 de abril pasado, el control accionario de Loma Negra fue transferido a manos argentinas, tras la finalización del plan de reestructuración judicial del grupo brasileño que la controlaba anteriormente. Esta operación fue autorizada por la justicia paulista y apoyada por casi la totalidad de los acreedores, y consistió en un aporte de USD 110 millones al consorcio liderado por un vehículo de inversión que Mindlin encabeza. Este cambio marcó el regreso de una conducción nacional después de más de dos décadas bajo control extranjero. Gracias a esta reestructuración, la empresa no enfrentará vencimientos de deuda significativos en los próximos cinco años, manteniendo a Mindlin como presidente y a Faifman como CEO para asegurar la continuidad operativa.
En una conferencia en Nueva York, Faifman habló sobre el estado actual de la industria del cemento. Mencionó que, a pesar de que 2022 fue un año récord con cerca de trece millones de toneladas producidas, se prevé una caída del 25% para este año. “El año pasado se recuperó un 5% y hasta la fecha, estamos estancados”, describió. Para él, el sector sigue lidiando con desafíos significativos que obstaculizan su recuperación, los cuales son de carácter estructural.
Faifman también comentó sobre la macroeconomía del país, afirmando que ha mejorado en comparación con períodos anteriores, aunque la parte microeconómica todavía presenta dificultades. La inversión pública actual es prácticamente inexistente, aunque algunos gobiernos provinciales y municipales están impulsando sus propios proyectos. Además, la rentabilidad en el sector privado es limitada; el CEO destacó que no se trata solo de un problema de precios bajos en la construcción, sino que es necesario que aumente el precio de venta del metro cuadrado.
El mercado inmobiliario enfrenta una dura realidad, dado que, a diferencia de la mayoría de los países, en Argentina no hay acceso a créditos hipotecarios. Faifman señaló que la reactivación del sector depende en gran medida de la disponibilidad de financiamiento: “Sin crédito, es difícil avanzar”. Al igual que Mindlin, proyectó que la recuperación vendrá asociada a obras de infraestructura, minería y energía: “Las obras de infraestructura comenzarán primero, no importa qué actor las lleve a cabo, si el Estado o el sector privado”. También mencionó los proyectos de RIGI, que aún se encuentran en fase de anuncio y no han iniciado.
Respecto al tipo de cambio, Faifman indicó que la inestabilidad no es viable a largo plazo. “Prefiero una estabilidad con crecimiento moderado, en lugar de un auge seguido de una caída abrupta”. Sin embargo, aclaró que mantener un tipo de cambio inferior a la inflación no es sostenible a largo plazo, lo que encarece los costos en dólares. Subrayó que la clave para la reactivación económica no se limita a una devaluación, sino que depende del acceso al financiamiento y la activación de obras clave.
En su informe del segundo trimestre de 2026, Loma Negra reportó ingresos netos por ventas de $238.053 millones (aproximadamente USD 166 millones), con un crecimiento interanual del 2,1% en moneda local, impulsado principalmente por el sector de cemento, que creció un 2,2%. El EBITDA ajustado consolidado fue de $48.175 millones, con una caída de 2,5% en pesos, aunque en dólares mostró un aumento del 12,5% al excluir efectos contables. El margen EBITDA disminuyó al 20,2%, mientras que la ganancia neta alcanzó los $7.043 millones, gracias a una reducción en la carga financiera.
La compañía redujo su deuda neta a $273.650 millones (USD 185 millones), lo que representa una reducción del 20% en relación al año anterior, y su ratio de apalancamiento se situó en 1,30 veces el EBITDA ajustado de los últimos doce meses. En términos de volumen, Loma Negra vendió 1,19 millones de toneladas de cemento, albañilería y cal, lo que implicó una caída del 1,4% interanual; el hormigón disminuyó un 18,6% y los agregados, un 12,2%. En contraste, el segmento ferroviario creció un 10,1%.
Faifman destacó que el nivel de producción se mantiene estable en comparación con el año pasado, indicando que están utilizando cerca del 50% de su capacidad instalada, con una cuota de mercado del 45%. A pesar de la reducción del volumen en los últimos años, la compañía ha mantenido su plantilla de empleados: “A pesar de la caída, no hemos despedido personal desde 2022”, afirmó. Según sus estimaciones, la recuperación de los niveles previos de actividad podría tomar entre tres y cuatro años, aunque prevé aumentos en la actividad para el segundo semestre de 2026 y el año siguiente.







