La senadora nacional Juliana Di Tullio lanzó una dura alerta sobre el impacto que tendría la sanción de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada y apuntó fuertemente contra su mentor, el ministro Federico Sturzenegger.
Al igual que otros integrantes de la bancada del bloque Justicialista, la legisladora denunció que detrás de la iniciativa se esconde una estrategia del Poder Ejecutivo para permitir la venta indiscriminada de territorio nacional a capitales de otros países.
La controversia cobra mayor relevancia de cara a la sesión de la Cámara alta prevista para el próximo 6 de agosto, fecha en la que se debatirá este proyecto impulsado por el Ministerio de Desregulación y Modernización del Estado.
La denuncia de un plan de “extranjerización” de tierras En declaraciones brindadas , Di Tullio cuestionó el nombre oficial de la propuesta y aseguró que funciona como una cortina de humo para ocultar las verdaderas intenciones oficiales. De acuerdo con la mirada de la dirigente bonaerense, el rótulo de “inviolabilidad de la propiedad privada” es solo una denominación romántica ideada por el oficialismo para encubrir la eliminación total de restricciones a la adquisición de campos y propiedades por parte de ciudadanos o corporaciones transnacionales.
La legisladora argumentó que este punto crítico es la razón principal por la cual la iniciativa ya ha sumado tres traspiés consecutivos dentro del Congreso, dado que la oposición se planta firmemente en contra de desproteger el suelo argentino. Afirmó además que la quita de topes legales no es casual y responde de manera directa a intereses económicos muy específicos.Fuertes críticas y acusaciones contra Federico SturzeneggerEl foco de los cuestionamientos de la senadora se concentró en la figura de Sturzenegger, encargado de diseñar y defender el articulado en las comisiones de la Cámara alta.
Fiel a su estilo confrontativo, Di Tullio descalificó el perfil del funcionario nacional, ironizando con que su filosofía desreguladora lo llevaría incluso a habilitar el comercio de órganos humanos si tuviera la oportunidad legal de hacerlo.En la misma línea, rechazó la idea de que el ministro utilice la gestión pública para ensayar teorías económicas abstractas. La parlamentaria le exigió de forma tajante que realice experimentos con su propio patrimonio y que no ponga en riesgo los recursos colectivos ni la soberanía del país. Hacia el final del reportaje, Di Tullio dejó una sombría predicción al manifestar que la ciudadanía general desconoce la gravedad de los cambios institucionales que podrían concretarse en la jornada legislativa del 6 de agosto.







