Como consecuencia, las búsquedas relacionadas con el país se dispararon casi un 750% entre los argentinos.
Cabo Verde es un archipiélago de origen volcánico que ofrece playas idílicas, aguas cristalinas, paisajes naturales y una cultura rica, con influencias africanas y portuguesas. Destinos como Sal y Boa Vista son muy solicitados por aquellos que buscan descanso y deportes acuáticos.
La Isla de São Vicente, donde se encuentra la ciudad de Mindelo, también merece ser mencionada, ya que es conocida como la capital cultural del país, famosa por su música, festivales, carnaval y cocina.
Una agencia de viajes presenta varias opciones para visitar Cabo Verde. Por ejemplo, un paquete a São Filipe, en la isla de Fogo, comienza en $5.784.534 por persona para una estadía de diez noches, del 5 al 17 de octubre. Este precio incluye vuelos con tres escalas, así como alojamiento en un hotel de tres estrellas con desayuno y estacionamiento gratuitos.
Existen también alternativas más costosas. Un paquete por $6.108.073 ofrece las mismas condiciones de vuelo y un hospedaje que incluye spa, terraza y jardín, además del estacionamiento sin cargo. Otra opción, que alcanza los $6.326.093, proporciona alojamiento similar, con desayuno, piscina y los mismos vuelos de ida y vuelta.
Por otro lado, según datos de una agencia de reservas, una estadía de cuatro noches para dos en un hotel de Santa María, ubicada al sur de la isla de Sal, representa un costo aproximado de $1.500.000, con precios que pueden variar según la categoría y servicios del alojamiento.
Se presentan también alternativas más asequibles: el alquiler de departamentos para dos personas durante el mismo período puede encontrarse desde $700.000, o incluso menos, según la localización y características de la propiedad.
Es importante recordar que Cabo Verde fue una colonia portuguesa hasta 1975. A diferencia de Argentina, no se fundamentó en grandes extensiones de tierras fértiles, sino en su ubicación estratégica en el Atlántico, según un informe de la Universidad Nacional de San Martín. Durante siglos, el archipiélago sirvió como escala marítima entre Europa, África y América.
Dicha ubicación sigue siendo clave. Actualmente, Cabo Verde convierte esta característica geográfica en una ventaja económica mediante el turismo internacional, servicios y conexiones con su diáspora.
El turismo se ha consolidado como un pilar esencial de su economía: los servicios turísticos representan cerca del 60% de sus exportaciones totales.
En 2025, el archipiélago recibió 1.248.052 turistas y contabilizó 6.120.204 pernoctaciones, números posibles gracias a una infraestructura preparada para manejar un volumen de visitantes que supera ampliamente a su población residente.
La comparación con Argentina es notable: mientras que Cabo Verde recibió turistas equivalentes a más del doble de su población, los 8,7 millones de visitantes en Argentina durante el mismo período representaron menos de una quinta parte de su población total.
El perfil del turismo en Cabo Verde es marcadamente internacional, con una fuerte presencia europea: el Reino Unido lidera el origen de los turistas, con cerca del 29% de las llegadas de no residentes, seguido por Portugal, Alemania y Francia.
La combinación de naturaleza, patrimonio cultural y una conectividad aérea en crecimiento posiciona a Cabo Verde como una alternativa atractiva para quienes buscan experiencias únicas, lejos de los circuitos tradicionales.







