La decisión del juez se fundamentó en el hecho de que ninguno de los dos presenta arraigo en el país, dado que son extranjeros. En su resolución, Otazú también prohibió que ambos puedan cruzar la frontera sin la autorización de su juzgado.
Sobre Kueider pesan tres resoluciones que ordenan su arresto domiciliario, algunas de las cuales incluyen el uso de una tobillera.
La primera de estas resoluciones fue emitida por el mismo juez Otazú durante la investigación de un caso por tentativa de contrabando. Este proceso ha llegado a juicio, donde el exlegislador entrerriano recibió una condena de dos años de prisión condicional. El tribunal especializado en delitos económicos que lo sentenció determinó que la medida de arresto domiciliario debía mantenerse.
La segunda resolución fue impuesta por el magistrado Rolando Duarte, quien está a cargo del juicio de extradición. La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, había solicitado su extradición a Argentina, donde se lo investiga por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Aunque la Fiscalía de Paraguay dio su aprobación, solicitó que Kueider resuelva primero sus asuntos legales en Paraguay.
La tercera medida fue también dictada por Otazú en el marco de la causa por lavado de activos. Además, solicitó a la defensa que presente una fianza para ambos acusados. Mientras tanto, el magistrado ordenó la liberación de otros dos imputados paraguayos en el caso, Amado Andrés Torales Benegas y José Fernando Cousirat, quienes son supuestamente los titulares de Golsur S.A., una empresa implicada en la compraventa de propiedades. Se sospecha que ambos actúan como testaferros.
El abogado de Kueider y Guinsel, Carlos Arévalo, había solicitado la libertad ambulatoria para ambos, argumentando que han cumplido con todas las disposiciones judiciales. Ambos fueron detenidos el 4 de junio de 2024, en la cabecera paraguaya del puente de la Amistad, que conecta con Brasil, encontrándose en posesión de 200 mil dólares que intentaban pasar sin declarar.
Kueider y su pareja están actualmente en un departamento en Luque, a 11 km de Asunción, siendo esta la tercera residencia que utilizan para cumplir con el arresto domiciliario.
En junio, la Justicia paraguaya imputó a ambos por el delito de lavado de dinero. El juez penal de Garantías, Rodrigo Estigarribia, también ordenó el embargo de seis departamentos. De acuerdo con el magistrado, el exlegislador adquirió estas propiedades con fondos que se presumen de origen ilícito.
Según la acusación presentada por las fiscales Luz Guerrero y Verónica Valdéz, existen evidencias de que los imputados introdujeron dinero ilícito al sistema financiero legal de Paraguay, utilizando esos fondos para adquirir seis departamentos y sus respectivas cocheras.
Los inmuebles se encuentran en el edificio Innova Las Mercedes, un complejo de lujo ubicado en la esquina de la avenida General Santos y Marco de Brix en Asunción. Uno de los departamentos es la unidad “G” en el séptimo piso, que cuenta con dos dormitorios y dos baños. Además, hay cinco departamentos con una habitación y un baño, distribuidos en el segundo, sexto y primer piso.
La Justicia prohibió cualquier innovación o contratación sobre estas propiedades.
El juez Estigarribia destacó que las fiscales solicitan esta medida para asegurar el resarcimiento del posible perjuicio causado. En su resolución, fechada el 24 de junio, especificó que las acciones en la investigación habrían utilizado a Golsur S.A. como una estructura de fachada, caracterizada por la recepción, administración e introducción al sistema económico de fondos de presumible origen ilícito.
Se argumenta que este dinero pertenece a Kueider y Guinsel, aunque figuraría a nombre de la empresa para ocultar su verdadera propiedad. El juez subrayó que el mecanismo descrito y el volumen de las transacciones sugieren una conexión directa entre los inmuebles en cuestión y los acusados, lo que hace plausible la hipótesis fiscal sobre el uso de esta ingeniería patrimonial en la comisión del delito.







