La primera anotación llegó a los 15 minutos, cuando Miguel Merentiel logró una acrobática definición que le dio la ventaja al equipo dirigido por Claudio Úbeda. Merentiel le arrebató el gol a Leandro Paredes, quien había ejecutado un tiro libre con una notable rosca. Este primer gol obligó a Cruzeiro a buscar el empate desde el arranque del segundo tiempo.
Los brasileños lograron equilibrar el marcador en el minuto 53, cuando Fagner lanzó un potente derechazo que superó la intervención del arquero Leandro Brey. La jugada fue objeto de revisión en el VAR por una posible mano previa de un jugador visitante durante la acción desde la banda izquierda, pero el árbitro Jesús Valenzuela confirmó el gol tras revisar el video, luego de ser alertado por Ángel Arteaga.
*Expulsión de Gerson tras la falta a Paredes*
En este caso, se debe considerar si la mano del atacante está directamente relacionada con el gol. Si el jugador que anota el gol toca el balón con la mano o brazo de manera inmediata antes de marcar, aún de forma accidental, el gol debe ser anulado. Si no hay conexión directa, se evalúa si la mano constituye una falta: mano intencionada, brazo en posición antinatural o aumento del espacio corporal. El árbitro no consideró esto como infracción y validó el gol adecuadamente.
Por otro lado, Cruzeiro se quedó con un jugador menos tras la expulsión de Gerson en el minuto 67. Esta decisión fue resultado de un chequeo del VAR debido a una falta cometida sobre Leandro Paredes. La acción que motivó la expulsión ocurrió cuando el volante de Cruzeiro hizo una entrada con los tapones sobre la rodilla del mediocampista local, lo que llevó al árbitro Jesús Valenzuela a mostrar la tarjeta roja después de revisar la jugada. Este episodio tuvo un impacto significativo en el desarrollo del final del partido.
La falta contenía los síntomas de una jugada violenta. La agresividad de la acción, el contacto en una zona vulnerable y la intensidad empleada por el infractor revelaron un uso excesivo de la fuerza, poniendo en riesgo la integridad del adversario. Por eso, la decisión de expulsar con tarjeta roja fue la más acertada.
En los minutos finales, tras varias oportunidades claras que no pudo concretar Cruzeiro, Miguel Merentiel estableció el 2 a 1, definiendo con precisión para alejar el balón de las manos del arquero Otávio Costa. Sin embargo, un nuevo llamado del VAR generó tensión sobre el resultado.
Antes de que el balón llegara a los pies de Merentiel, Milton Delgado había ido a disputar un centro desde la izquierda, lo que alteró la revisión de la jugada.







