Los analistas han señalado que este aumento se produce en un contexto internacional caracterizado por la volatilidad, aunque han mencionado que varios aspectos de la economía deberían contribuir a la reducción del riesgo país. Sin embargo, las variables que influyen en el ánimo social durante los doce meses previos a las elecciones presidenciales parecen estar marcando una diferencia significativa.
“Even with a significant flow of favorable commercial activities, the market has been increasingly valuing the electoral premium over the weeks,” señala un informe de Grupo SBS.
De manera similar, desde GMA Capital afirmaron: “Los avances del frente externo todavía no son suficientes para despejar las dudas del mercado: el riesgo país sigue en aumento y la acumulación de reservas, aunque necesaria, no parece bastar para disipar los interrogantes sobre la sostenibilidad del programa económico en el futuro”.
El análisis de SBS destaca que el Banco Central (BCRA) ha reanudado significativamente en octubre sus compras de dólares gracias a los mayores flujos comerciales y préstamos locales en moneda extranjera, en un contexto de tipo de cambio estable, inflación moderada, baja volatilidad de las tasas en pesos y con superávit fiscal. No obstante, reconoce que las valuaciones de los bonos Globales, que son inversas al riesgo país, reflejan la prima electoral.
“El comportamiento de las variables que afectan la percepción del público será fundamental. En este sentido, el seguimiento de los indicadores de confianza, salarios reales y empleo, la actividad económica en sectores intensivos en trabajo, así como la inflación, el crédito privado y la morosidad, cobrarán cada vez más relevancia y serán evaluados por el mercado en los próximos meses”, agrega el informe de esta firma.
Desde Invertir en Bolsa (IEB) también reconocieron que datos de la economía real, como el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) y la evolución del crédito y los salarios, serán interpretados en función de su impacto electoral.
“Aunque es prematuro hablar de una recuperación sostenible, las señales relacionadas con ingresos y crédito sugieren que la actividad podría haber tocado fondo. Su confirmación en los próximos datos sería crucial para que el mercado recupere el apetito por la deuda argentina”, opinan los analistas de esta firma.
Una de las explicaciones proporcionadas por GMA Capital también tiene que ver con la cuestión electoral y su efecto en el análisis de la sostenibilidad de la deuda. Este enfoque considera cuatro variables: el stock de pasivos, la tasa de interés real, el crecimiento del PBI y el resultado primario.
“Si se mantiene la actual administración (con superávit primario, crecimiento y un perfil promercado), la deuda se percibe como más sostenible. En caso de un resultado electoral diferente, el análisis podría arrojar cifras negativas si se utilizan como supuestos las políticas de gestiones anteriores”, detalló la consultora.
Otra razón que identifica GMA Capital para explicar la persistencia del riesgo país en los niveles actuales radica en la historia local. “Una decena de defaults soberanos, rupturas masivas de contratos y episodios de inflación y licuación elevan las expectativas en comparación con pocos países. Para los inversores, Argentina debe ‘sobrecumplir’ en cada métrica. Bajo esa misma óptica, tampoco se ignora nuestro talón de Aquiles: el bajo nivel de reservas internacionales”, concluye el informe.







