En un posteo en la red social X, el economista destacó la relación directa entre el fortalecimiento del balance del Banco Central y la reducción del costo de financiamiento del país. “Mientras en julio las compras crecían a un promedio diario de u$s 105 millones, en agosto cayeron a u$s 35 millones y en septiembre a u$s 13 millones. Por su parte, el riesgo país subió de 415 pb a 611 pb, en el mismo periodo”, detalló. También compartió un informe de Fundación Capital que indica que la desaceleración en la acumulación de reservas coincide con el reciente incremento del riesgo país.
El mencionado estudio señala que el aumento del riesgo país se debe a una combinación de factores tanto locales como internacionales. Entre los locales, se incluye la menor acumulación de reservas, la desaceleración económica y la disminución en las colocaciones de deuda soberana en dólares, mientras que a nivel global se menciona el endurecimiento de las condiciones financieras derivado del aumento de las tasas de interés en Estados Unidos.
Entre abril y julio de este año, el Banco Central adquirió en promedio más de u$s 2200 millones mensuales, lo que provocó una caída del riesgo país argentino de aproximadamente 200 puntos básicos. Sin embargo, desde agosto, las compras de divisas se redujeron a menos de u$s 1000 millones mensuales y, a la par, el índice de JP Morgan aumentó cerca de 200 puntos básicos.
Además, el informe alerta que el nivel de reservas en Argentina sigue siendo bajo en comparación con otros países de la región, representando solo el 7,1% del Producto Bruto (PBI), lo que contrasta con Brasil, Perú, Chile y Uruguay, que poseen spreads soberanos notablemente menores.
Redrado insiste en que la acumulación de reservas es un indicador clave que los inversores internacionales consideran antes de evaluar cualquier colocación de deuda argentina. Este enfoque ha llevado a los fondos extranjeros a observar, en los últimos días, la disponibilidad de “los dólares suficientes” para que el país cumpla con sus compromisos, subrayando que las reservas argentinas son proporciones del PBI notablemente inferiores a las de otras economías latinoamericanas.
El economista también advirtió sobre la fuerte desaceleración en el ritmo de compras de divisas del BCRA en agosto y septiembre, considerando este factor como esencial para la reducción del riesgo país, en conjunto con la recuperación de la actividad económica.
En este contexto, el informe de Fundación Capital advierte: “Por un lado, la priorización de la desinflación que puede condicionar el dinamismo de la actividad económica en el corto plazo. Por el otro, la estabilidad cambiaria frente a la necesaria acumulación de reservas internacionales (una mayor demanda oficial de divisas podría ejercer presión sobre el tipo de cambio). De este modo, los desafíos económicos continúan siendo los mismos que se observaban a principios de año: mayor impulso de la actividad económica y mayor intensidad en el proceso de acumulación de reservas internacionales.







