Encabezada por la economista Joyce Wong, la delegación llegó a Argentina el 22 de septiembre y su agenda se extenderá por más de una semana. El equipo técnico revisó los indicadores del programa acordado con el organismo multilateral, mientras el mercado prestó atención continua a las señales sobre el esquema financiero gubernamental y la capacidad oficial para hacer frente a los vencimientos de deuda previstos para 2027, en un escenario de incremento de tasas.
Según información recabada, la delegación del FMI abrió un canal de comunicación con representantes del sector agro para obtener información sobre el impacto de El Niño, las perspectivas de producción y el volumen de exportaciones esperadas para la próxima campaña. El interés del organismo se centró en la magnitud de las divisas que el sector agroindustrial generará, en un año en el que los pagos de deuda en moneda extranjera ascienden a 24.900 millones de dólares.
“Tuvimos intercambio de información respecto a los efectos de El Niño sobre el agro y sobre producción y exportación”, comentó un informante que prefirió mantener su identidad en reserva. Las consultas incluyeron rendimientos esperados, precios al momento de la cosecha y el contexto internacional de los principales granos.
La información proveniente del campo adquirió relevancia en la evaluación del FMI sobre las metas acordadas con el Gobierno, dado que el sector agropecuario se posiciona como la principal fuente de ingresos en dólares para la economía. Las proyecciones de producción, procesamiento, precios y exportaciones serán cruciales para estimar el ingreso de divisas del próximo año, a la vez que se aproxima el escenario electoral de 2027.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó el programa financiero hasta el final de la gestión de Javier Milei, aunque el reciente aumento de tasas a nivel internacional generó incertidumbres respecto a ciertos supuestos, como la colocación de 5.000 millones de dólares en el mercado de capitales local para el año venidero.
Ante el encarecimiento de los costos de financiamiento, dos alternativas circulan entre los operadores: validar tasas más altas o ampliar las compras de dólares del Banco Central. En este contexto, la expectativa sobre la liquidación de exportaciones del agro se asocia con este debate, al comentar que una mayor entrada de divisas podría modificar las condiciones del mercado cambiario y financiero.
El organismo internacional buscó aclaraciones sobre la próxima campaña en medio de proyecciones de mayores exportaciones, un incremento en el producto bruto agroindustrial y un aumento en la recaudación fiscal relacionada con la actividad. Estos datos son críticos para el programa económico ante los compromisos externos de 2027.
Las cadenas agroindustriales estiman para la campaña 2026/27 exportaciones por 41.497 millones de dólares, lo que representa un aumento del 6,9% respecto del ciclo anterior. Este dato ocupa un papel central en la evaluación de la misión del FMI, que intenta determinar el volumen de dólares que podría aportar el sector en el próximo año, vital para mantener la estabilidad cambiaria en el periodo electoral.
La previsión se fundamenta en una producción total de 157,85 millones de toneladas, un 0,5% más que en la campaña anterior. El área total cultivada alcanzaría 36,9 millones de hectáreas, con récords esperados para maíz, girasol, trigo y cebada.
El aporte de las cadenas agroindustriales se reflejaría, además, en un producto bruto agroindustrial de 54.297 millones de dólares, con un crecimiento del 5,9%. Este incremento representaría 3.047 millones de dólares adicionales: 1.045 millones se atribuirían al efecto de mayores volúmenes y 2.003 millones a la variación de precios.
La recaudación fiscal vinculada al sector se situaría en 15.037 millones de dólares, un 3,9% más a pesar de las reducciones en las retenciones. La mejora neta en los derechos de exportación sería de 275 millones de dólares, de los cuales 347 millones corresponden a la recuperación posterior a la eliminación de derechos de exportación, mientras que las modificaciones en las alícuotas y exportaciones restarían 72 millones.
Las reuniones con la misión del FMI se llevaron a cabo en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), donde el viceministro Daza lideró los encuentros en ausencia de Caputo, quien se encontraba en Nueva York junto a Milei participando en actividades de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La delegación que partió el martes por la noche estuvo compuesta por Milei, Caputo, Daza, el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Este viaje incluye a funcionarios que participaron en las discusiones sobre las metas fiscales, monetarias y de reservas con el Fondo.
La salida hacia Nueva York se produce en un momento en que la tercera revisión avanza de manera lenta. Sin embargo, la presencia conjunta del presidente, el ministro de Economía, el viceministro, el titular del Banco Central y el secretario de Coordinación de Energía y Minería genera expectativas sobre un posible acercamiento hacia la conclusión de la misión técnica.







