La decisión fue comunicada a través de un cartel que la compañía colocó en la entrada de la fábrica. Los trabajadores que debían iniciar su turno el sábado a las seis de la mañana se encontraron con las puertas cerradas y no pudieron acceder al local.
“Dorada SA informa el cierre definitivo de la operación industrial de su planta ubicada en Llavallol”, expresa el comunicado oficial de la empresa, que forma parte del Grupo Beltrán.
La firma argumentó que esta decisión fue el resultado de “un prolongado proceso” en el que intentaron revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que atravesaba la fábrica. Según su declaración, las diversas acciones implementadas para mejorar la competitividad y mantener la actividad no lograron alcanzar las condiciones necesarias para asegurar una operación sostenible.
En los últimos meses, la planta había seguido funcionando bajo un acuerdo con el sindicato que limitó la actividad a un esquema casi exclusivo de envasado, lo que involucraba a unas 35 personas y que caducaba a fines de septiembre.
Dorada S.A. anunció que procederá al pago de las indemnizaciones estipuladas por la Ley de Contrato de Trabajo y que iniciará el proceso de cierre definitivo de las instalaciones.
El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires ha denunciado la situación ante el Ministerio de Trabajo de la provincia y ha solicitado una audiencia con la empresa.
Ezequiel Roldán, secretario general del gremio, afirmó que se esforzarán por defender los puestos de trabajo, los salarios y el convenio colectivo. Además, el sindicato destacó que el cartel colocado en la entrada fue hasta el momento la única comunicación formal acerca del cierre y que los trabajadores aún no han recibido telegramas de despido.







