– Swaps en curso y divisas extras generadas por el RIGI
Este lunes, Federico Furiase, secretario de Finanzas, presentó la estrategia del Gobierno para proteger la economía y aumentar las reservas de cara a 2027, año electoral. Durante una emisión especial por el Día del Economista, el funcionario indicó que el equipo encabezado por Luis Caputo está enfocado en establecer “fundamentos macroeconómicos” para anticipar posibles crisis.
“Incluso si proyectamos un escenario optimista para el próximo año, el equipo económico trabaja sobre la base de construir fundamentos macroeconómicos como si estuviéramos ante el peor de los escenarios, el cual, para nosotros, no se materializará”, afirmó Furiase.
En primer lugar, el secretario enfatizó que la estrategia financiera se apoya en la acumulación de divisas por parte del Banco Central (BCRA). En este sentido, destacó: “El primer colchón que hemos construido este año es que el BCRA ha adquirido casi u$s 15.000 millones en reservas”.
Asimismo, hizo hincapié en el saldo pendiente de liquidación del sector agropecuario. Furiase indicó que aún se espera la liquidación de divisas provenientes de la cosecha de soja, estimando unos “u$s 16.000 millones del campo aún por liquidar”.
El esquema del Gobierno, aseguró, también se fundamenta en una sólida balanza comercial, que presenta un superávit de cerca de u$s 24.000 millones. “Contamos con un modelo muy pro exportaciones y un superávit comercial considerable”, destacó Furiase.
Desestimó los peligros de una crisis de balanza de pagos al señalar el giro positivo en la cuenta corriente. “Estamos ante un superávit fiscal y no poseemos un esquema cambiario rígido, como los países que enfrentan déficits”, precisó.
Dentro del conjunto de medidas defensivas, Furiase reafirmó la continuidad de los acuerdos de monedas internacionales. “Contamos con swaps con China y Estados Unidos de u$s 20.000 millones cada uno; son herramientas muy robustas”, indicó.
Además, mencionó que para 2027 el RIGI generará un notable flujo positivo de divisas. Detalló que se proyectan entre u$s 6.000 y u$s 6.500 millones adicionales gracias a las exportaciones e inversiones vinculadas a este marco.
Sumando el balance del comercio exterior, que se estima entre u$s 2.000 y u$s 2.500 millones extra, el total combinado puede alcanzar cifras significativas. “El saldo entre el RIGI y el balance comercial podría llegar a casi u$s 9.000 millones en flujo adicional”, puntualizó.
Finalmente, Furiase negó la existencia de un atraso cambiario al examinar la relación entre los pasivos monetarios y el tipo de cambio. Subrayó que los u$s 30.000 millones en pasivos actuales coexisten con un dólar cercano a $ 1.500, a diferencia de ocasiones anteriores donde el tipo de cambio era de unos $ 5.000 a valores actuales.







