Durante este mes, tanto la Canasta Básica Total (CBT), que establece el umbral de pobreza, como la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la indigencia, experimentaron un incremento del 2,6 por ciento. Este aumento superó a la inflación general del mes, que fue del 1,7 por ciento.
Este desfasaje indica que el costo de los bienes y servicios esenciales ha seguido aumentando a un ritmo más acelerado que el promedio de los precios. En los primeros ocho meses del año, la CBT registró un aumento del 22,7 por ciento, mientras que la CBA creció un 23,7 por ciento, en contraste con un incremento del Índice de Precios al Consumidor que alcanzó el 21,3 por ciento.
La discrepancia también se hace evidente en la comparación interanual. La canasta total mostró un aumento del 38,3 por ciento en relación a agosto de 2022, y la alimentaria avanzó un 39,6 por ciento. Por su parte, la inflación general acumulada en los últimos doce meses se situó en el 33,5 por ciento.







