El ministro se refirió específicamente a las normativas provinciales que exigen a las empresas mineras y energéticas que contraten proveedores locales o municipales. Aunque estas regulaciones buscan resguardar la industria nacional de la competencia internacional, Sturzenegger considera que es primordial reducir los controles.
Sturzenegger realizó estas declaraciones en la apertura del Foro ‘Vientos de Cambio’, organizado por la Fundación Libertad y Progreso en un hotel del centro de la ciudad. El alto funcionario, considerado un referente del presidente Javier Milei y de su ideología, enfatizó que la defensa de los derechos de propiedad y la desregulación económica son fundamentales para el modelo de crecimiento que propone el gobierno en los próximos años.
El ministro proyectó un crecimiento económico del 2,7% para 2026 y del 3% para 2027, lo que implicaría una expansión sostenida del Producto Bruto Interno durante los cuatro años de la gestión libertaria. “La defensa del derecho de propiedad es el programa de crecimiento de este gobierno, y el presidente señala que una de las maneras principales de proteger esos derechos es a través del superávit fiscal”, aseguró.
“Hoy son muchos más fuertes los vientos de cambio. Alcanzamos 17.000 millones de desregulaciones, la economía creció un 6,7% en el primer año, un 3,5% en el segundo, y las expectativas indican que este año se crecerá un 2,7% y un 3% el próximo”, continuó Sturzenegger, subrayando la importancia del proceso de desregulación.
El funcionario también mencionó que “el superávit fiscal se logró en el primer mes y se ha mantenido a lo largo de toda la gestión”, subrayando que la defensa de los derechos de propiedad está relacionada con el superávit, ya que en momentos de crisis, el Estado podría recurrir a un aumento de impuestos para equilibrar el déficit.
Sturzenegger afirmó que “este es un gobierno que persiste en esa tarea sin desviar su enfoque” y destacó que “Argentina experimenta un proceso de crecimiento liderado por las exportaciones, lo cual es inédito”.
Recordó que el país había creado su propio ‘Triángulo de las Bermudas’ a causa de las regulaciones económicas y un Estado sobredimensionado que había resultado en un 70% de pobreza.
En un tono más ligero, el ministro también se refirió a la intención del Gobierno de impulsar inversiones en inteligencia artificial, considerándola un motor de crecimiento futuro. “Mi ministerio es el de la felicidad”, bromeó al finalizar su exposición, aunque aclaró que no podría ser llamado así oficialmente, dado que Venezuela había tenido un ministerio con ese nombre durante la gestión de Nicolás Maduro. Su humor fue bien recibido entre los asistentes, todos muy afines a sus ideas.







