Este ajuste tarifario, efectivo desde septiembre, se implementa en el contexto de la emergencia energética vigente hasta el 31 de diciembre de 2027.
El aumento en electricidad afectará a los usuarios de Edenor y Edesur en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde el Gobierno tiene competencia, mientras que en el caso del gas natural, la medida tiene un alcance federal.
Asimismo, el Ejecutivo ha decidido aumentar la bonificación extraordinaria en electricidad al 25%, cuyo total, sumado a la bonificación base del 50%, alcanza el 75%. En el gas natural, la bonificación extraordinaria será del 24,5%, elevando el total al 74,5%.
Además, se ha elevado el umbral de consumo bonificable de energía eléctrica a 200 kWh mensuales, en contraste con la reducción previa a 150 kWh que estaba contemplada en el cronograma inicial de Subsidios Energéticos Focalizados, lanzado a comienzos de este año.
En relación con esta continuidad en los aumentos de servicios esenciales, desde el Gobierno se mencionó que esta decisión se fundamenta en “la actual suba internacional de los costos energéticos, que, de aplicarse el esquema original, hubiera implicado un salto más pronunciado en las facturas de los hogares”.







