En un comunicado, la entidad señaló: “En el marco de una nueva reunión entre el Departamento de Política Tributaria de la UIA y autoridades de ARCA, la entidad fabril centró sus planteos en la necesidad de acompañar a las pymes industriales en un contexto de caída de la actividad y del empleo”.
Este pedido de los empresarios responde a la preocupación manifestada en los últimos meses. No obstante, se aclaró que el organismo no está afectando directamente las cuentas bancarias de las empresas, sino que actúa sobre los clientes de estas, exigiendo que, en caso de tener facturas por pagar a otras firmas con deudas impositivas, estos no realicen el depósito correspondiente.
Los empresarios del sector advirtieron que esta nueva modalidad podría llevar al quiebre y cierre definitivo de muchas compañías. Un informe de una consultora indica que, en los primeros cuatro meses de 2026, se registraron 1.070 cierres de empresas.
Cerca del 50% de estas corresponden a pequeños talleres, mientras que el resto son principalmente pymes. Se estima que durante el resto del año podrían perderse otras 2.000 empresas industriales, sumando un saldo negativo de aproximadamente 3.070 para el período. “Esta dinámica no se debe únicamente a un aumento en los cierres, sino también a que la creación de nuevas empresas se encuentra en niveles históricamente bajos”, comentó la consultora.
Los empresarios planean recordar el Día de la Industria el próximo 2 de septiembre en una fábrica ubicada en el Gran Buenos Aires.
Además de los embargos, también se abordó la necesidad de reformular los últimos planes de pago anunciados por ARCA, que ofrecen hasta 24 cuotas con una tasa del 2,75% mensual, considerada excesiva en el contexto de una inflación en descenso, que podría estar por debajo del 1% mensual en 2027.
“La UIA valoró la reapertura del régimen de facilidades de pago -que incluye obligaciones vencidas hasta el 30 de junio de 2026 y mantiene las obligaciones aduaneras-, pero solicitó la posibilidad de migrar entre los diferentes planes y evaluar una reducción en la tasa de financiación, que no ha disminuido para las pymes a pesar de la reciente baja de la inflación”, mencionó la central empresaria.
El comunicado también indicó que, en este contexto, se solicitó la suspensión temporal de 180 días de embargos y ejecuciones fiscales a las pymes, como medida transitoria para hacer frente a la presión financiera provocada por el aumento de las tasas, la disminución de la actividad y la restricción del crédito.
“La UIA también propuso reducir y automatizar los anticipos del Impuesto a las Ganancias para las pymes que soliciten una opción de reducción, diferir por 180 días los vencimientos de IVA para actividades estacionales y postergar las contribuciones patronales para las economías regionales”, se añadió en el texto.
Asimismo, se hizo hincapié en la necesidad de “acortar los plazos de devolución de saldos a favor en varios impuestos cuya demora afecta el capital de trabajo, y flexibilizar el uso de los reintegros de exportación”.
ARCA, por su parte, mencionó que muchas de estas medidas dependen de las definiciones del Ministerio de Economía, aunque se mostró dispuesta a analizar la ampliación del universo de contribuyentes habilitados para compensar créditos y revisar los montos mínimos sujetos a control en las solicitudes de reducción de anticipos del Impuesto a las Ganancias.
Finalmente, ambas partes acordaron continuar con el diálogo y programar un próximo encuentro en 45 días.







