La nueva normativa financiera permite a las entidades bancarias otorgar préstamos en moneda extranjera a empresas que no cuentan con facturación en esa divisa. Considerando que los depósitos en dólares del sector privado alcanzaban los u$s40.500 millones recientemente, la aplicación del límite normativo del 15% habilita una exposición potencial de aproximadamente u$s6.100 millones en el sistema financiero.
En su análisis, la calificadora Moody’s proyecta que el impacto inmediato en el volumen de negocios y la calidad de los activos será “marginal”. No obstante, advierte sobre un incremento del riesgo sistémico para los bancos argentinos a largo plazo, debido a que se habilita el financiamiento a un grupo más extenso de prestatarios que carecen de coberturas naturales en dólares.
El factor del riesgo cambiario resulta crítico en este escenario. Moody’s fundamenta su advertencia en el historial de fuertes depreciaciones de la moneda local en Argentina, señalando que el endeudamiento en dólares sin la debida cobertura debilita severamente la capacidad de los deudores para cumplir con sus compromisos durante períodos de tensión económica o perturbaciones en el tipo de cambio.
En cuanto a los sectores objetivo, se prevé que la expansión del crédito se concentre en actividades económicas que ya presentan un alto grado de dolarización en sus estructuras de precios. Destacan especialmente los desarrollos inmobiliarios y el sector automotriz como los principales destinatarios de este flujo de financiamiento.
Finalmente, desde una perspectiva de liquidez y tras evaluar los requisitos regulatorios vigentes junto con los saldos actuales de préstamos existentes, se estima que el sistema conserva una capacidad crediticia adicional de unos u$s5.400 millones para este tipo de operaciones.







