Al sonar el haka tradicional de Nueva Zelanda, Nonu se plantó frente a sus ex compañeros. La situación cobró un significado especial, dado que quien había sido parte integral de ese ritual estaba ahora representando a una franquicia sudafricana.
Nonu no es un jugador cualquiera en la historia de los All Blacks. A lo largo de su carrera disputó 103 partidos internacionales y fue clave en los triunfos de los Mundiales de 2011 y 2015. Su despedida de la selección ocurrió en la final del torneo de Inglaterra en 2015, enfrentando a Australia.
Por lo tanto, el momento se sintió como un reencuentro. Estaban del otro lado algunos colegas de su generación, mientras que para muchos en el plantel neozelandés, Nonu es una auténtica leyenda, cuyo legado conocen bien.
Su vinculación con los Sharks comenzó de manera distinta, ya que el club de Durban lo reclutó en julio con el objetivo de participar en un programa de mentoría de alto rendimiento, orientado a los jugadores más jóvenes. La intención no era que se convirtiera en una figura estelar para el equipo, sino que compartiera sus conocimientos y liderazgo.
No obstante, la historia tomó un giro inesperado: Nonu fue nombrado entre los suplentes y tuvo la oportunidad de jugar contra su selección natal.
El partido, sin embargo, tuvo un claro dominador. Nueva Zelanda arrasó 54-0, anotando ocho tries en una demostración abrumadora.
Fehi Fineanganofo se destacó al marcar dos tries, acompañados por las anotaciones de Damian McKenzie, Caleb Clarke, Jordie Barrett, Kyle Preston, Timoci Tavatavanawai y Sam Darry. Ruben Love fue el encargado de convertir siete de los ocho tries.
Aunque el resultado fue contundente, lo que verdaderamente permaneció en la memoria más allá de las estadísticas fue la imagen de Nonu frente al haka de los All Blacks, pero esta vez desde una posición inesperada.







